Málaga

Apenas 20 días después de que las máquinas iniciasen la demolición de la antigua Flex, en Carretera de Cádiz, el Ayuntamiento de Málaga da luz verde a la construcción de los dos edificios de once plantas que ocuparán su vacío. El físico, porque el simbólico será difícil de reemplazar en un distrito largamente vinculado a la antigua fábrica de colchones.

La licencia de obras que acaba de otorgar la Gerencia de urbanismo a Vía Célere, promotora de la operación, abre la vía a la ejecución de 130 viviendas de renta libre, así como de 271 aparcamientos, 130 trasteros, piscina, 1.476 metros cuadrados de uso comercial, 1.329 metros de terciario y 1.233,00 metros de equipamiento. Un inmueble que deberá ser cedido de forma gratuita al Consistorio. 
Todas estas piezas estarán recogiendo todas en dos inmuebles de once plantas cada uno. El presupuesto de ejecución material de unos 13,5 millones de euros. La apuesta por la altura era clave en la primera propuesta de Vía Célere para esta parcela.
En origen su intención era elevar a 15 las plantas de los dos inmuebles. Sin embargo, se topó con las limitaciones recogidas en las servidumbres del aeropuerto de Málaga tramitadas por Aviación Civil.
El escenario de obra podría alargarse entre 18 y 24 meses, después de haber superado numerosos trámites. Entre ellos la aprobación del proyecto de urbanización por parte de Urbanismo en octubre de 2018. En aquel entonces con la firma Inmuebles Belfasa como responsable, quedando después en manos de Vía Célere.
Por otro lado, Urbanismo también acaba de dar luz verde al permiso de obra de una promoción de 12 viviendas, 12 trasteros y piscina en la cubierta, en la calle Bailén, en una parcela de 247,95 metros cuadrados. De acuerdo con los detalles recogidos en el documento, el presupuesto de ejecución se estima en unos 660.000 euros.

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