En el Parque Tecnológico de Málaga, entre edificios llenos de siglas tecnológicas y empresas globales, la startup malagueña Cloud y Olé defiende una idea sencilla: "la excelencia como forma de trabajar".
Esta startup de ciberseguridad ha decidido crecer sin renunciar al control de cada proyecto. Detrás de la compañía están Rafael Ruz (CEO), y Salvador Madrid (CTO), a los que se suma David Santo como miembro del consejo asesor.
Su proyecto nace del impulso emprendedor y de una convicción compartida: solo mandando sobre la empresa podían garantizar “un trabajo bien hecho”.
Esa frase, convertida en lema interno, resume la filosofía de la startup. Cloud y Olé no se ata a una única tecnología ni a una metodología cerrada, sino que adapta cada solución a las necesidades concretas de cada cliente, ya se trate de un proyecto tecnológico o de ciberseguridad avanzada.
Cuando un encargo lo exige, forman equipos ad hoc, incorporando talento específico o apoyándose en expertos externos que complementan sus capacidades.
Cloud y Olé nace y se desarrolla en el ecosistema innovador malagueño, con sede en el edificio Bic Euronova del Parque Tecnológico. Desde allí han ido tejiendo una red de contactos, colaboraciones y oportunidades en el ámbito de la ciberseguridad.
Su despegue tuvo un primer hito claro: ganar el programa de aceleración Cybersecurity Ventures de Incibe, desarrollado por Bic Euronova. A partir de esa experiencia, la startup ha participado en distintos programas y eventos, como Securing the Future 2025, antesala de la cumbre de la OTAN, que reforzó su visibilidad en un sector muy especializado.
Aunque su actividad principal está en los proyectos de ciberseguridad y tecnología a medida, Cloud y Olé trabaja ya en el desarrollo de productos propios. Esas soluciones, en fase de construcción, están llamadas a salir al mercado en los próximos años y a completar su catálogo.
Por ahora, la compañía ha optado por avanzar sin inversores externos. Esa decisión les permite mantener el timón y consolidar su modelo, aunque no cierran la puerta a futuras rondas de financiación si eso les ayuda a acelerar su crecimiento y la comercialización de sus productos.
El plan de la empresa pasa también por reforzar su equipo. Prevé ampliar la plantilla de forma progresiva durante todo el año, con un impulso especial a finales de 2026 para aumentar su capacidad de respuesta en un mercado en plena expansión. Desde Málaga, su ambición es clara: competir en ciberseguridad de tú a tú con actores de cualquier geografía.
