Las claves
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Nació en un pequeño taller en el barrio del Perchel y hoy en día tiene más de 15.000 clientes en Málaga y Andalucía. Es la historia de la empresa malagueña Incotex, que está especializada en sistemas de protección contra incendios.
Fue fundada en 1980, por lo que llevan en el mercado 45 años, y están homologados como instaladores y mantenedores, disponiendo actualmente de una flota de 20 vehículos.
Según afirman desde esta empresa malagueña, refuerzan su presencia territorial mediante una estrategia que combina crecimiento cualitativo, integración de otras entidades del sector y una fuerte apuesta por la ingeniería y la mejora continua.
Un ejemplo de ello ha sido la incorporación de empresas especializadas como Euroextin y otras firmas de menor tamaño, lo que le ha permitido sumar experiencia, reforzar equipos técnicos y ampliar carteras de mantenimiento manteniendo un enfoque local.
"La protección contra incendios es un servicio invisible: muchas veces no se aprecia hasta que falta. Por eso insistimos en que no se valore solo el precio, sino la trayectoria, la calidad, la formación del personal y la profesionalidad y compromiso de quienes están detrás de la empresa. Nuestro propósito es que los clientes estén seguros de que lo hacemos bien", explica la administradora de Incotex, Rocío Fernández Arce, en un comunicado de prensa.
La empresa opera con sistemas de gestión certificados conforme a las normas ISO 9001, de calidad, e ISO 14001, de medio ambiente, y ha apostado por la digitalización. De hecho, desde 2017, los técnicos registran las actuaciones en tiempo real mediante dispositivos móviles y, desde 2022, trabajan con un sistema de gestión 360º que integra campo, almacén y documentación asociada a cada cliente.
La dimensión divulgativa constituye otro rasgo distintivo. Incotex promueve acciones formativas dirigidas a responsables de mantenimiento, administradores de fincas, gerencias y equipos internos, con el fin de explicar de forma sencilla el uso correcto de los equipos y las exigencias normativas.
Estas actividades insisten en los riesgos que asumen las organizaciones cuando descuidan la protección contra incendios o confían en proveedores poco rigurosos, subrayando la importancia de contar con profesionales cualificados y procesos certificados.
