Hubo muy buenas noticias en el debut del Unicaja en la Liga Endesa, donde casi se lleva el gato al agua en el Movistar Arena contra el todopoderoso Real Madrid. Pero también se torció el gesto. Alberto Díaz se rompió y mete en -más- problemas al conjunto de Txus Vidorreta, muy castigado por las lesiones y la salud de sus jugadores.
Fue en el tercer cuarto en un ataque a la contra cuando el capitán cajista notó el 'crack' y se fue directo al banquillo sin ni siquiera poder continuar con la defensa de la continuación de la jugada. Dijo basta.
Era una daga en un equipo con una rotación corta por las lesiones y también decisiones del técnico vasco, que apenas contó con Djedovic y que viajó a Madrid sin Kalinoski, Tyson Pérez y Nzosa, tres bajas de larga duración.
Vidorreta se quedó con solo nueve jugadores para un tramo final del partido en el que entró por delante y maniatando al Real Madrid.
Pero la lesión de Alberto Díaz mermó el plan inmediato y también en el corto y medio plazo. ¿Qué perdió el Unicaja sin su capitán? Lo explicó Vidorreta en la sala de prensa. Mantener el nivel defensivo, especialmente contra el juego exterior del Madrid y contra los ataques "en llegada" de los blancos. Alberto era el arma para intentar frenar a Maledon, el mejor merengue en la noche del domingo.
Eso sobre el choque concreto contra el Real Madrid. Pero en el corto y medio y plazo el agujero es mayor, porque Unicaja pierde a otro jugador más para varios partidos después de firmar a Matt Thomas como temporero por dos meses para suplir la baja de Kalinoski.
Habrá que esperar a conocer el alcance de la lesión de Alberto Díaz para echar cuentas y ver cuánto tiempo está fuera. Precisamente ese revés muscular llega después de hacer una pretemporada casi completa después de algunos veranos.
Además, Alberto Díaz supone un cupo menos para Vidorreta, que ha visto cómo se la han caído varios. Además del capitán, están fuera Tyson Pérez y Nzosa, lo que reduce el número a cuatro jugadores cupo -formación-: Melwin Pantzar, Nihad Djedovic, Jonathan Barreiro y Willy Hernangómez.
La BCL está a la vuelta de la esquina y las normas exigen cinco jugadores cupo en cada convocatoria. A ver cómo se las ingenia Vidorreta o la dirección deportiva para solucionar este problema.
El "me he roto" que repetía Alberto en el banquillo cuando abandonó la pista deja un boquete que habrá que hilar fino para tapar. Aunque el capitán no tenga quien lo supla.
