La pretemporada es un banco de pruebas y de ensayos para todos los equipos. Normalmente, hay que esperar a los primeros partidos ligueros para comenzar a ver los frutos, pero el nuevo Málaga de José Alberto López puede presumir de que su filosofía ya está cobrando vida sobre el césped.

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Tan solo han transcurrido dos partidos de pretemporada para saber que el trabajo que se está haciendo entre bambalinas está teniendo brotes verdes. Tras tres semanas de trabajo, el libreto del técnico ya se hace notar y hay algunas pautas que son innegociables en sus jugadores: presión alta, intensidad de salida, largo recorrido de los laterales, potenciar el centro del campo y verticalidad en sus extremos.

La presión alta al rival para evitar una salida del balón fluida es quizás la más llamativa. El equipo, que con Pellicer ya lo practicó durante algunos tramos de temporada -cuando las piernas respondían- se muestra agresivo en el bloque alto a la hora de intentar robar la pelota al rival en su propia área. No hay miedo a esa presión ni tampoco desorden. Desde el primer delantero hasta el central, que sube hasta casi el centro del campo a ejercer sus funciones.

Otra de las premisas vislumbrada estos días es la intensidad desde el primer minuto que salen de vestuarios. De hecho, ante el Vélez se comenzó ganando en el primer minuto de juego (aunque fue autogol local). Contra el Sevilla Atlético también se gozó de varias ocasiones claras nada más arrancar y se consiguió un golazo de Roberto en el minuto 6. Y Jozabed, de falta directa, también marcar tras volver del descanso. Los jugadores incluso bromean con la ‘marcha’ que les mete el técnico durante los entrenamientos para estar todos a tono.

Carácter ofensivo

A José Alberto también le gusta que sus laterales tengan recorrido, que intenten llegar a línea de fondo y colocar buenos centros. Es una pauta de carácter ofensivo que puede dar mucho rédito al equipo a lo largo de la temporada. Javi Jiménez parece titularísimo en la izquierda, mientras que en la derecha la competencia está asegurada con Benítez, Alexander o Ismael -por ahora-.

Una prueba que no ha llevado a cabo hasta ahora el técnico asturiano es jugar con tres centrales. No está claro si es por el nivel de los rivales, que ha sido inferior a lo esperado, o por si su línea de cuatro parece innegociable. También es posible que apueste de salida con un 4-2-3-1, en lugar del habitual 4-3-3 de Pellicer. Este sistema reforzaría el centro del campo y daría más libertad a Luis Muñoz para descolgarse en el ataque. Una habilidad que ya demostró el curso pasado.

Y por último, la intención del técnico es la de contar con extremos habilidosos y verticales. Los tiene y por eso es lógico que pueda explotar sus virtudes. José Alberto López les pide que encaren y que busquen velocidad en sus acciones. El debut de Paulino el pasado sábado o la puesta en escena de Hicham, Haitam y Jairo ha llevado esa premisa.

Por el momento, salvo por algunas bajas de jugadores tocados, los que se están recuperando de lesiones largas y los que están sufriendo las inclemencias de la pandemia, en el seno del malaguismo hay mucho trabajo y felicidad. Se esperan refuerzos más pronto que tarde, pero las miradas ya están puestas en el doble enfrentamiento del próximo sábado contra rivales más serios como son el Alcorcón (10.00 horas) y Almería (19.00 horas) en Marbella.