Con la cabeza alta y con una magnífica lección de aprendizaje en su mochila de equipaje, se despide el malagueño Alejandro Davidovich de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Se marcha con honores, batiendo a lo terrenal y cayendo ante lo divino. Porque ganar hoy día a Novak Djokovic sólo está reservado para los elegidos. 

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Tras una hora y 23 minutos de juego, el rinconero cerró su participación olímpica con una derrota más abultada de lo que se vio sobre la pista central del Parque de Ariake (6-3 y 6-1). Ofreció ‘Foki’ un tenis agresivo y atrevido, consciente de que conocía el juego y quizás las debilidades -si es que las tiene el serbio- de su rival, con el que entrenó en varias ocasiones en Marbella.

Pero el huracán Djokovic que azota al circuito tenístico también lo hace en los Juegos. Con solvencia, sin alardes y con máxima eficacia, el serbio impuso su gran tenis. El malagueño fue de más a menos, consciente de que sus posibilidades eran tan complejas como atravesar el mismísimo monte Fuji sin brújula. Y tampoco ayudó el calor y la humedad que se vivía sobre la pista central.

Aún así, salió con confianza y con soltura Davidovich consciente de que sus posibilidades de victoria pasaban por mostrar su mejor tenis y jugar agresivo. Y lo hizo desde el primer instante. Llevando a Djokovic a esforzarse en su saque -hasta seis saques directos completó en el primer set- y también luchando por no perder el servicio, como las dos bolas de rotura que salvó el serbio para poner el 2-1 en juegos.

Pero Djokovic no es el número uno por casualidad. Su técnica y su calidad, a día de hoy la mejor del circuito y compitiendo por ser uno de los mejores de todos los tiempos, acabó rompiendo el servicio al rinconero para el 3-1, como casi una respuesta a la osadía de ‘Foki’ por tener dos bolas de rotura. De ahí al final, cada uno ganó su saque y el set se decantó para ‘Nole’ por 6-3 en 46 minutos.

El segundo set siguió los mismos derroteros de inicio, pero para el malagueño la muralla cada vez se hizo más grande. Y a las primeras de cambio, Djokovic le endosó un break a Davidovich para ponerse 2-1 y encarrilar el set. Davidovich no se vino abajo del todo y dio algunos golpes de suma calidad que hasta el propio número uno aplaudió por momentos. Pero volvió a romperle el saque el serbio para el 4-1 y ya todo fue cuesta abajo para colocar el 6-1 definitivo.

Davidovich, en cualquier caso, tiene una carrera prometedora por delante y está llamado a ser uno de los jugadores que ocupen la zona noble del ranking ATP en los próximos años. En sus primeros Juegos, ha vencido al portugués Sousa y al australiano Millman. Cayó en dobles junto a Carreño y ahora contra Djokovic. Poco más se le puede pedir al malagueño.