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Las claves

La preparación de la vuelta al colegio va mucho más allá de comprar libros, preparar uniformes y renovar el material escolar. Desde el punto de vista psicopedagógico, septiembre representa un importante momento de crecimiento y madurez: el paso de la flexibilidad del verano a la rutina, las responsabilidades y el aprendizaje continuo.

Como afirman María García, directora de Sierra Blanca, y Juan José Sánchez, director de El Romeral, “sabemos que cada alumno vive este momento de forma diferente. Para algunos representa ilusión por reencontrarse con sus compañeros; para otros, cierta resistencia a terminar las vacaciones”. Con la orientación de nuestro Gabinete de Orientación Psicopedagógica, compartimos una serie de claves prácticas para acompañar a las familias desde el hogar durante estas semanas con serenidad, firmeza y cariño.

1. Ajustar el ritmo circadiano antes del primer día

Esperar a la víspera del inicio de las clases para cambiar los horarios suele generar cansancio y estrés. El reloj interno de los niños necesita una adaptación progresiva.

  • Adelanta tiempos: Conviene mover progresivamente (entre 15 y 20 minutos diarios) la hora de acostarse y levantarse durante los 7 a 10 días previos al inicio de las clases.
  • Cuida la higiene del sueño: La Academia Americana de Pediatría (AAP) recuerda que un descanso adecuado es fundamental para la concentración, la memoria y la autorregulación emocional.

Puedes realizar un "ensayo general" de la rutina matutina días antes (aseo, desayuno tranquilo y organización inicial) para ayudar a automatizar el ritmo y evitar las prisas del primer día.

Tres niñas en el aula de Infantil. Cedida

2. Entrena su autonomía

La vuelta a las aulas es un escenario idóneo para desarrollar la función ejecutiva de los niños: su capacidad para planificar, organizarse y responsabilizarse de sus tareas.

  • Hazles partícipes: Según la edad, delega en tus hijos tareas como preparar la mochila, marcar el material, ordenar el escritorio o dejar listo el uniforme del día.
  • Evita la sustitución: Acompañar no significa resolver. El objetivo no es que ejecuten todo de forma perfecta, sino que experimenten la satisfacción del trabajo bien hecho y ganen confianza.

Si no sabes por dónde empezar, una pregunta clave para hacernos es "¿En qué tareas estoy ayudando a mi hijo que él ya podría empezar a hacer por sí mismo?".

3. Transmite confianza en sus propias capacidades

Los niños necesitan saber que cuentan con el apoyo de sus padres, pero también que confiamos plenamente en su capacidad para afrontar nuevos retos. Resolverles cada pequeña dificultad puede enviarles el mensaje implícito de que no son capaces de lograrlo solos. Han de saber que tanto profesores como padres estamos alineados en el proyecto educativo.

4. Escucha de manera neutra sin anticipar preocupaciones

Hay veces en las que contagiamos a los pequeños nuestras propias preocupaciones. Es normal que tanto a nuestros hijos como a nosotros nos surjan dudas ante la vuelta al colegio pero debemos evitar inducir temores con preguntas constantes como “¿estás nervioso?” o hacerles comentarios con una connotación negativa como “atiende que luego no te enteras”.

  • Mantén disponibilidad receptiva: Genera momentos de conversación tranquila y muéstrate disponible para escuchar lo que ellos decidan expresar libremente.
  • Valida sus emociones: Si manifiestan alguna inquietud, evita minimizarla o ridiculizarla. Es preferible escucharla, acogerla y hacerle sentir acompañado en el proceso de cambio y adaptación del nuevo curso.

5. La serenidad de los padres también educa

Los hijos observan y absorben las emociones de los adultos de referencia. Si el regreso a la actividad se vive en casa con agobio o comentarios negativos como “se os acabó lo bueno” u “otra vez el estrés de las mañanas" , interiorizarán el inicio del colegio como un proceso angustioso.

  • Ten un enfoque positivo: Orientar la conversación de “sufrimiento” hacia “novedad” es más estimulante y motivadora para nuestros hijos.
  • Introduce actividades de manera gradual: Durante las primeras semanas, evita saturar su agenda con excesivas actividades. Es conveniente mantener un equilibrio sano entre deberes, actividad física, tiempo en familia y descanso y así evitar pasar de cero a cien en una semana.

Una madre deja a su hijo en el colegio. Cedida

Preparados para un nuevo curso

Durante las dos primeras semanas de la vuelta al colegio es completamente habitual observar cierto cansancio o irritabilidad. Sin embargo, si notas que a tu hijo le cuesta más, la comunicación entre la familia y el colegio resulta fundamental. Tanto el tutor y el Gabinete de Orientación Psicopedagógica están a vuestra disposición para valorar la situación y coordinar pautas comunes.

En el Colegio Sierra Blanca – El Romeral iniciamos cada curso con la ilusión de acompañar a cada alumno en su desarrollo integral, ayudándole a crecer en conocimientos, virtudes, autonomía y confianza personal.

¡Bienvenidos al curso 2026-2027!

Contenido elaborado por Marcas EEM, la sección de Branded Content de El Español de Málaga en colaboración con Sierra Blanca-Romeral.