La Semana Santa de Málaga tiene sus particulares signos de la espera. Imágenes que año tras año se repiten y avisan de que los días que nos separan del Domingo de Ramos son cada vez menos. Ensayos, torrijas, la tribuna oficial... Todo forma parte del atrezo inalterable de la ciudad que, cada primavera, se engalana para vivir el paso de las procesiones por sus calles. 

Las torrijas en las pastelerías

Torrijas de miel en una pastelería de Málaga. Estefanía Alarcón

La Semana Santa es una fuente inagotable de crear recuerdos. Los sonidos y olores contribuyen de una forma determinante a ello. Todos tenemos presentes los aromas y las marchas que forman parte de esta celebración. Pero las procesiones también tienen gusto, y esto es gracias a las torrijas. Los escaparates de las pastelerías repletas de estos dulces son una de las estampas indiscutibles de cada Cuaresma. Y si son de miel, mejor que mejor. 

Montaje de la tribuna oficial

Montaje de la tribuna de la plaza de la Constitución. J. R.

El principal consenso que ha traído el nuevo recorrido oficial es, paradójicamente, que no genera consenso. Pero más allá de la polémica, es indiscutible que la presencia de estas estructuras por el Centro de la ciudad genera una cierta ilusión. Posiblemente uno de los signos inequívocos de que la Semana Santa ya está aquí. Al menos, desde 2019, la tribuna oficial presenta unas dimensiones algo más discretas para con la ciudad.

Traslados de los tronos

Trono del Mutilado camino al Sagrado Corazón. J. R.

Pues sí. En Málaga también hace falta hacer llevar los tronos desde las casas hermandad (o naves en los polígonos) hasta las iglesias. Hasta que alguien cree el término correcto, podemos estar hablando de una suerte de mudá, aunque con varales. Bromas a un lado, lo cierto es que estos traslados de las andas generan una atracción digna de analizar, concentrando a gran cantidad de personas. Este lunes, Lágrimas y Favores y el Mutilado llevaron a cabo esta actividad. 

El capirote

Rótulo de la tienda Ojeda. J. R.

A nadie le gusta esperar colas, pero la fila antes de entrar a Ojeda para probarte el capirote tiene algo especial. No sabemos si será por el lugar, por el ambiente o por el siempre cariñoso trato de la familia que regenta este histórico comercio, pero la realidad es que en calle San Juan, cada día de la Cuaresma, se respira una ilusión especial. 

La cera en el suelo

Manchas de cera en calle San Juan. J. R.

"He de escribir el pregón, y éste saldrá de una gota de cera que nadie ha podido limpiar. Una gota de cera que vi en verano paseando por la calle Larios. Estaba atrapada entre los zócalos del suelo. Allí ha permanecido desde la primavera. Quizás sea de la vela de Don Amadeo. Pero hoy al verla me recuerda la armonía en el baile de las estaciones, la alegría contagiosa de la ciudad litoral donde nací y soñé, y la enraizada pasión, el éxtasis exuberante de la Semana Santa". Las palabras son del pregón de Antonio Banderas. No hace falta decir nada más. 

Señalización

Señal junto al mercado central. J. R.

Nunca una indicación vial supuso tanto para los cofrades: "(Prohibido) Por Semana Santa, desde las 15:00 del día 1/4 a las 16:00 del día 9/4 excepto los días 3, 4, 5 y 8 de abril de 6:00 a 15:00". Pura poesía en los oídos de los capillitas.

Reposteros y la luz

Reposteros de calle Atarazanas. J. R.

La imagen es especial por partida doble. No solo es bonito ver el Centro de Málaga engalanado de reposteros para embellecer las fachadas de los edificios al paso de las procesiones. También tiene una luz especial. El cambio de hora permite que hasta el sol pueda disfrutar un poco más de los 41 cortejos que en los próximos días llenarán las calles de la ciudad. 

Tiendas de recuerdos

Tienda de recuerdos de la Archicofradía de la Esperanza. J. R.

No solo los hosteleros hacen el agosto en Semana Santa. Las cofradías también tienen una oportunidad de oro gracias a las tiendas de recuerdos. Este sector se ha renovado y ya es posible encontrar artículos como camisetas, bustos de nazarenos, delantales, baberos o incluso calcetines corporativos. ¡Pasen, vean y compren!

La ausencia

Aunque no hay imagen, ver la iglesia de San Juan huérfana de los tronos de las reales cofradías Fusionadas supone un triste choque para con la memoria que los cofrades malagueños guardábamos. Menos mal que Lágrimas y Favores mantiene viva la llama. Ojalá no sea un adiós, solo un hasta luego. 

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