La Audiencia de Málaga ha impuesto una medida de diez años de libertad vigilada a un hombre acusado de fabricar un artefacto incendiario y arrojarlo contra una virgen en una iglesia de la localidad malagueña de Vélez-Málaga.

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Los hechos sucedieron entre abril y mayo de 2017. Según el apartado de hechos probados de la sentencia, al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado consultó varias páginas web sobre cómo fabricar cócteles molotov y realizó dos de estos artefactos incendiarios, tras comprar botellas y gasolina.

Así, "con ánimo de menoscabar la propiedad ajena y profanar la devoción a las imágenes religiosas de culto católico", fue al convento de San Francisco de dicha localidad y arrojó uno de los artefactos sobre la Virgen de los Desamparados, "sin que llegara a prenderle fuego pero causándole daños".

Estos desperfectos en la imagen han sido tasados en 6.051 euros, cantidad con la que el procesado ya ha indemnizado a la cofradía de Vélez-Málaga que es propietaria de la talla.

Por esto hechos el hombre fue acusado de fabricación de artefactos incendiarios, daños y contra los sentimientos religiosos y la Audiencia ha dictado una sentencia con la conformidad del acusado y su defensa, en la que se le absuelve al aplicarle la eximente de trastorno psíquico, pero se le impone diez años de libertad vigilada con la obligación de someterse a tratamiento médico.

Vuelta de las procesiones

El obispo de Málaga, Jesús Catalá, firmó este miércoles un decreto para retomar progresivamente los actos de culto externo, es decir, las procesiones en la calle, ante los buenos datos de coronavirus registrados, a lo que suma la previsión de una "evolución positiva" de la pandemia. Pese a ello, advirtió de la necesidad de que estas manifestaciones religiosas sean comunicadas previamente.

A través de un decreto difundido por la Diócesis malagueña y "atendido el deseo de los fieles de retomar progresivamente los actos de culto externo", se acordó dejar sin efecto el anterior documento de enero de este año en el que se suspendían todos los actos que tuvieran carácter de culto externo y todas las celebraciones en las que se hiciera uso de la vía pública.