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Una adolescente que tendría entre 12 y 13 años, según fuentes consultadas por este periódico, fue trasladada el pasado martes 13 de octubre desde Melilla hasta Málaga en un avión medicalizado. La menor llegó en estado muy grave y el aparato tomó tierra en el aeropuerto de la Costa del Sol sobre las 19.15 horas.

Las mismas fuentes explican que la niña “venía abrasada” tras sufrir un accidente doméstico, con graves quemaduras en el rostro, las extremidades y el torso. Fue evacuada en un avión hospital con base en Málaga que trabaja para el INGESA de Melilla.

Los controladores aéreos detallaron después en su perfil de X cómo se organizó la llegada. Nada más despegar de Melilla, la aeronave recibió autorización para volar prácticamente en línea recta hacia Málaga.

El aeropuerto malagueño operaba en ese momento en configuración sur. Desde allí, los controladores encaminaron al avión hacia una aproximación directa a la pista 31.

Abrirle paso obligó a mover al resto del tráfico. El último avión que había despegado por la pista 13 fue desviado hacia el este, y los controladores indicaron que las salidas se detuvieron “momentáneamente”.

También alargaron la maniobra de aproximación de otra aeronave que llegaba desde el norte hacia la pista 12. Con estos ajustes, la emergencia tuvo prioridad y el avión medicalizado recortó su tiempo de llegada.

En la pista ya esperaba una ambulancia, que completó la evacuación de la pequeña hasta un centro hospitalario. Los controladores cerraron su mensaje con un deseo de "pronta recuperación" para la niña.