La principal misión de las diputaciones provinciales es ayudar a los pueblos pequeños, a aquellos que no tienen suficientes recursos para hacer mejoras en carreteras, infraestructuras hidráulicas, actividades culturales, deportivas, etcétera.
Las diputaciones dan dinero para fortalecer el desarrollo de las localidades con menos de 20.000 habitantes, aunque también se destinan partidas a municipios de mayor tamaño.
La Diputación de Málaga ha presentado este jueves un balance del volumen de transferencias realizadas en los últimos seis años. En total, han pagado a los ayuntamientos 679,2 millones de euros.
La entidad detalla que 507 millones han sido para pueblos con menos de 20.000 habitantes, lo que representa el 75% del total, y 172,2 millones a municipios más grandes, el 25% restante.
Eso implica una transferencia media anual de 113 millones de euros desde enero de 2021 hasta este mes de agosto. Son 307 euros por habitante en las localidades con menos de 20.000 habitantes y 19 euros en los mayores.
“Tenemos una sensibilidad especial, como se aprecia claramente en estos números, por los municipios menores de 20.000 habitantes, a los que también prestamos un apoyo fundamental para reforzar su liquidez y estabilidad”, ha asegurado el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado.
El máximo responsable de la Diputación malagueña agrega que son “el principal aliado de los ayuntamientos". “Los alcaldes son los que mejor conocen las necesidades de sus pueblos y demostramos esa confianza con transferencias muy importantes, las más cuantiosas en la historia de la Diputación”, subraya.
Salado ha insistido en que "nunca antes los ayuntamientos de la provincia habían recibido tanto dinero, los grandes, los medianos y los pequeños”.
En los ocho primeros meses de este 2026 la transferencia ha ascendido a 93,7 millones de euros.
