Carolina, o Caro, como la llamaban los amigos, es el nombre de la primera víctima mortal que ha dejado Leonardo a su paso por Andalucía. La borrasca, según los expertos un "río atmosférico" de carácter excepcional, más propio del Caribe y climas tropicales, ha asolado de manera brutal Andalucía.
La labor incansable del amplio dispositivo desplegado a lo largo del río Turvilla, desde Sayalonga hasta el vecino Algarrobo, permitió alrededor de las 13:30 horas de este viernes el cuerpo sin vida de esta vecina de Torremolinos. Fue localizado a unos 1.000 metros del punto en el que desapareció.
Falleció tras lanzarse al cauce para rescatar a su perro, que poco antes se precipitó al interior del río. Inconsciente de las fatales consecuencias, Caro fue arrastrada por la fuerte corriente, embravecida por las copiosas precipitaciones que durante horas habían caído en la comarca de la Axarquía.
Caro, de espaldas, en una de sus clases de yoga.
Perros adiestrados en este tipo de búsquedas traídos de Madrid, drones, efectivos del Grupo Especialista de Actividades Subacuáticas (GEAS), del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), de Protección Civil…
Un amplio dispositivo que ha tenido que enfrentarse durante horas a una labor de búsqueda ciertamente compleja. Al nivel del caudal y la velocidad del agua se ha sumado la extensión del cauce, de unos 7 kilómetros, y la existencia de gran cantidad de recovecos y de vegetación.
Carolina murió apenas poco después de haber soplado las velas de su 45 cumpleaños. En sus redes sociales hablaba de soltar lo innecesario, de priorizar la salud mental y de aprender a habitar el silencio. "Tal vez no sea el fin. Tal vez sea el inicio", escribía.
Era una mujer entregada al yoga; en apariencia siempre sonriente, descalza, conectada con la naturaleza. Y responsable de Orgánica, un espacio donde ejercía de instructora de yoga y vendía productos naturales.
La de Caro es la tragedia mayor de las ocurridas durante el avance de Leonardo por Andalucía, donde ha forzado el desalojo de unos 11.000 vecinos. Jerez de la Frontera, Grazalema, Montejaque… Algunos de los puntos críticos de un episodio extraordinario, que, al tiempo que colmaba los embalses, elevaba el caudal de los ríos hasta niveles críticos.
Un momento de la búsqueda de Carolina.
El miércoles estuvo marcado por la virulencia de Leonardo, con más de 160 litros acumulados en algunos puntos de la provincia de Málaga. El aviso rojo hizo saltar las alarmas en Ronda, extendiendo el temor a la Costa del Sol y el valle del Guadalhorce.
El impacto fue tal que, de manera preventiva, la Junta de Andalucía tomó la determinación de suspender las clases presenciales en todos los colegios el pasado jueves. El cierre de los centros escolares se mantuvo el jueves en Ronda, Costa del Sol y Guadalhorce, recuperándose la normalidad en la mayor parte del territorio este viernes.
La calma de este viernes, en el que no se han registrado lluvias de consideración, no ha permitido esconder la situación crítica de algunas zonas, como Benaoján, donde 200 vecinos fueron desalojados ante la inestabilidad del terreno donde se localizan sus casas.
Sin tiempo cierto para recuperar el resuello, este sábado regresan las alertas por fuertes lluvias. Hasta 100 litros por metro cuadrado acumulados se esperan en la comarca rondeña este sábado, donde se prevén vientos de hasta 90 kilómetros por hora.
