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Eran sobre la una del mediodía y en un bar de la Plaza Fuente Arriba de Álora, el corazón de este pueblo del Valle del Guadalhorce, había una juerga improvisada por vecinos del pueblo de Encinasola (Huelva). 

Se acababan de recorrer más de 300 kilómetros, alrededor de cuatro horas de autobús, para entregar el nuevo Niño Jesús a la Virgen de Flores, patrona de Álora, una Sagrada Imagen a la que le robaron el suyo en septiembre de 2023 tras un asalto al Santuario en el que se llevaron más enseres. 

El suceso dejó en estado de shock a muchos vecinos perotes, que profesan una profunda devoción a su patrona, que llegó a Álora en la época de la Reconquista de manos de los vecinos de Encinasola que venían con las tropas de los Reyes Católicos.

Ahora, unos quinientos años después, de nuevo Encinasola llega a Álora con una imagen sagrada en sus manos. 

El Niño, robado el 19 de septiembre de 2023

Volviendo a los sucesos de septiembre del 2023, la Virgen de Flores, venerada en el convento del mismo nombre a las afueras de la localidad, fue trasladada a la Parroquia de la Vera Cruz. 

Y fue desde la hermandad de la Virgen de Flores de Encinasola, con cuya institución nunca se habían roto los vínculos y, de hecho, se habían reforzado en los últimos años con una intensa actividad entre ambos pueblos, donde se tomó la iniciativa de donar un nuevo Niño Jesús a la Virgen de Flores de Álora. 

Del original no hay noticias desde la madrugada del 19 de septiembre de 2023. 

La hermandad perota decidió que el nuevo Niño fuese una réplica del original, y tras la aprobación en cabildo se encargó la nueva imagen al escultor malagueño Juan Vega

El 10 de agosto una expedición de perotes viajó hasta Encinasola para la bendición del nuevo Niño Jesús. Y, definitivamente, este viernes 29 de agosto la nueva imagen llegó por fin a Álora, recibida por un nutrido grupo de fieles y devotos de la Virgen. 

"Sueña la Virgen de Flores, con este días...", cantaban los devotos a la llegada del nuevo Niño. Son las letanías en forma de sevillanas con las que Álora reza a su Virgen. 

La hermana mayor, Marilina Cruzado, se secaba las lágrimas de las mejillas de vez en cuando durante el recorrido desde la entrada del pueblo donde paró el autobús procedente de Encinasola hasta el Ayuntamiento, donde fue custodiada la imagen del nuevo Niño hasta las siete de la tarde, cuando bajó en procesión hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación para, por fin, estar en manos de su Madre. 

La Virgen de Flores, representada por sus hermanos venidos de Encinasola, y el compositor Abel Moreno, autor de varias marchas en honor a la Virgen de Flores, a Álora y Encinasola, recibieron el Escudo de Oro de la ciudad. 

La llegada del nuevo Niño Jesús de la Virgen de Flores a Álora EEM

"Esto es lo más importante que se han hecho los últimos 500 años, es algo diferente"

"Es un día grandioso, un día realmente emocionante, un momento en el que los cristianos de alguna manera entendemos que hay que poner a Cristo, a Jesús, al niño en el centro de nuestra vida, de nuestra comunidad, de nuestro pueblo". Estas eran las sensaciones del párroco de Álora, don Felipe Gallego, que sufrió el robo recién llegado a este pueblo. 

"Se puede decir el bien vence al mal, el bien de la generosidad de Encinasola", describía don Felipe entre bullicio que se vivía en el interior del Ayuntamiento de Álora a este periódico. 

Cuestionado sobre si con esta restitución se cierra el círculo tras el robo, don Felipe explica que "se cierra el círculo en el sentido de que se culmina la reparación y el desagravio al sacrilegio. Y se cierra porque el cristiano ha de perdonar siempre".

"Si en algún momento vuelven a Dios y quieren reponer ese daño y devolver la imagen, bendito sea Dios", zanjaba el párroco.

Para Marilina Cruzado, este es "uno de los días más grandes para el pueblo de Álora", y mostraba su satisfacción con los hermanos marochos de Encinasola, que se "han volcado con nosotros ahora más que nunca, en la adversidad es cuando tienen que estar los hermanos". 

Juan Francisco González, presidente de la Hermandad de la Virgen de Flores de Encinasola era contundente: "esto es lo más importante que se han hecho los últimos 500 años, es algo diferente. Con esto recordamos a los colonos que vinieron en su momento de Encinasola a repoblar Álora".

"En esta ocasión en vez de entregar a su Madre entregamos a su Niño", decía González a este medio antes de la procesión vespertina celebrada en Álora.

Antes, aislados del ruido, emocionados, departían en el despacho del alcalde, Francisco Martínez, primer edil de Álora, y María Dolores Benjumea, alcaldesa de Encinasola. 

"Es uno de los días más importantes de Álora. Recuperar la imagen del Niño de la Virgen de Flores y el detalle, la generosidad, que ha tenido el pueblo de Encinasola con el pueblo de Álora es espectacular", apuntaba Francisco Marínez a EL ESPAÑOL de Málaga

"Álora y Encinasola son dos pueblos que están hermanados, pero con este acto, se va a reforzar ese vínculo y ese hermanamiento".

Bejumea, por su parte, se mostraba orgullosa en nombre de todos los marochos. "El pueblo de Álora no se merece menos". 

Sobre la acogida que recibieron los vecinos de Encinasola, Benjumea la calificaba de "insuperable". "A ver cómo superamos esto nosotros ahora". "Ha sido un recibimiento memorable". 

El sentido espiritual lo añadía don Diego, párroco de Encinasola y promotor de la iniciativa de restaurar el Niño Jesús de la Virgen de Flores. 

"Los lazos de sangre y de historia que unen a los dos pueblos hermanos, Álora y Encinasola, hoy tienen como corona la entronización del niño de la Virgen de Flores, nuestra patrona de los dos pueblos".

Según don Diego, "el Señor permite males para sacar bienes. Si el Niño no se hubiera sustraído, hoy no estábamos aquí. En un día donde las emociones discurren de corazón a corazón, de marochos a perotes, de dos ferigresías unidas, de dos ayuntamientos unidos, de pueblos que desde siglos estaban unidos por razones históricas, ahora están unidos por razones devocionales, que implican un impulso al hermanamiento que ya se produjo años atrás y que necesitaba de un nuevo impulso".

La llegada del nuevo Niño Jesús de la Virgen de Flores a Álora EEM

Procesión triunfal hasta la Parroquia

Cuando caía la tarde y el calor apretaba menos, la puerta del Ayuntamiento se fue convirtiendo en un hervidero antes del inicio de la procesión del Niño Jesús por algunas de las calles más antiguas del pueblo. 

En esa plaza está el compositor Abel Moreno, natural de Encinasola y autor de una marcha reciente tanto al Niño Jesús de la patrona de Encinasola como a la de Álora, 'Al marochito y al perotito'. Además del pasodoble de nombre Álora.

Se mostraba satisfecho. "Para mí es un día muy importante porque yo, como usted sabe, soy marocho de Encinasola, que es ciudad hermanada con Álora, y me siento como un perote más. Yo soy marocho y perote".

"A Álora la siento un poco mía también", decía un Abel Moreno quien ha introducido acordes del fandango de Álora en su última marcha dedicada a Andalucía. 

Abel Moreno dirige a la Banda Municipal de Álora Prensa Ayuntamiento de Álora

Y con los Escudos de Oro de la ciudad entregados tanto a Abel Moreno como a la Virgen de Flores de Encinasola, el nuevo Niño Jesús encaró la calle de La Parra rodeado de vecinos y recibiendo petaladas desde los balcones de las diferentes casas de hermandad de la cofradías aloreñas. 

Una vez en la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, llena hasta la bandera, se celebró la Eucaristía de recibimiento al Niño Jesús, entre coral y verdiales, entre los sones de la Banda Municipal de Álora interpretando la marcha de Abel Moreno. 

Era don Felipe Gallego, aguantando las lágrimas, pisándose los labios mientras se acercaba a la Virgen de Flores, el que despositaba en las manos la Madre de los perotes a su hijo. 

La imagen del nuevo Niño Jesús de la Virgen de Flores antes de ser entronizada. Prensa Ayuntamiento de Álora

A las nueve y veintiún minutos de la noche del 29 de agosto de 2025, la Virgen de Flores, Patrona de Álora, tenía de nuevo a su Divino Hijo en sus manos.