Málaga

"Uno siempre está preparado". La firmeza y la sencillez con la que pronuncia las palabras Juan Jesús dan buena muestra de la entereza con la que los bomberos forestales afrontan la pelea que tienen con el fuego. Él, como otros muchos que ahora tratan de apagar las llamas en Pujerra, fue protagonista del incendio ocurrido hace menos de un año en Sierra Bermeja.

Y ahora patea con sus botas las pendientes escarpadas de los montes sobre los que, desde pasadas las 15:00 del pasado miércoles, prende el fuego. "Cuando nos avisaron del incendio a uno se le pasa por la cabeza lo del año pasado, pero porque está a la vera", relata a EL ESPAÑOL de Málaga.

¿Miedo? ¿Preocupación? Si la tuvo no lo confiesa. "Como a uno le gusta lo que hace va preparado para lo que hay que hacer". Juan Jesús forma parte del retén de Algatocín, uno de los primeros en ser activado en el momento en que se vieron las primeras columnas de humo en el paraje de La Resinera, en Pujerra. 

Este operario, junto a sus compañeros, estuvo trabajando desde pasadas las 15:00, cuando entraba su turno, hasta cerca de las 04:00 de la madrugada de ayer jueves. "Por dentro la cosa se ve fea", dice sin tapujos.

"El terreno tiene muy mala andanza, sin apenas carriles; el terreno es parecido al de Sierra Bermeja; aunque es verdad que la fuerza y violencia de las llamas parece menor", añade.

Pese al conocimiento del terreno, confirma que cerca de las 02:00 de la madrugada tuvieron que "salir ligeros" de la zona en la que se encontraban porque el cambio de viento les hizo "tragar algo de humo" y porque "el fuego nos venía cogiendo". En ese momento, en ese punto del monte, había dos retenes, con unos 16 efectivos del INFOCA.

A Juan Jesús le toca ahora esperar la evolución del incendio. Como todos, aguarda expectante a que el viento y las altas temperaturas, den resuello a los cerca de mil operarios que se afanan en la pugna contra el fuego. Hasta el momento, más de 2.100 hectáreas quemadas; casi 3.000 personas desalojadas de manera preventiva (incluyendo el casco urbano de Benahavís y varias urbanizaciones de la zona) y tres bomberos heridos… 

Esto es lo que deja tras de sí el primer gran incendio del verano en la provincia de Málaga, que, aunque de dimensiones aún muy alejadas del "monstruo" que fue el de Sierra Bermeja, lleva de nuevo la memoria de todos aquellos días de sufrimiento.

Noticias relacionadas