"Han hecho un torneazo los dos brutal, desde el inicio hasta el final", dice admirada la oradora malagueña Andrea Zurera, refiriéndose a sus compañeros. Ella ha llevado el peso de las dos refutaciones, intervenciones claves en los debates académicos, pero no puede dejar de resaltar a sus socios de cuadrilla. Y ese ha sido uno de los puntos clave del triunfo de su equipo, el de la Asociación de Debate Universitario de Málaga (ADUMA), en la V Liga Nacional de Debate Jurídico

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Zurera, que estudia el Máster de la Abogacía, conformó equipo con Silvia Escaño (de 20 años, estudiantes de Trabajo Social) y Rubén Martín (19 años, doble grado de ADE y Económicas) para acabar logrando alzarse con un título que recibieron de la mano del secretario tercero de la Mesa del Senado -donde se celebró la final-, Rafael Hernando.

Para llegar hasta ese punto, tienen claro el factor clave: el trabajo en equipo y a fondo. "Estábamos muy sincronizados, teníamos mucha comunicación, siempre estábamos muy pendientes", explica Escaño: "Cada vez que interveníamos, no estaba debatiendo una sola persona, sino todo el equipo junto, y esa se nota muchísimo a la hora de cubrir los huecos que a lo mejor a uno solo se le pueden escapar".

Zurera coincide: "Nos veo muy compenetrados, un equipo fuerte y al que creo que hay que temer también un poco. Como somos amigos, se nota un montón". Su próximo reto será la Copa Máster, que disputará en Bruselas.

Alcanzar ese logro les ha costado tener que prepararse a conciencia un debate nada sencillo: la pregunta sobre la que han tenido que argumentar ha versado sobre si las técnicas de seguimiento digital al consumidor por parte de las grandes empresas tecnológicas constituyen una vulneración de la libre competencia.

Ante un tema tan complejo, su objetivo ha sido diferenciarse por la preparación a fondo. Rubén Martín lo tiene claro: "La clave es trabajar, trabajar y trabajar. Dedicarle mucho a hablar con mucha gente, leer muchas cosas. Aparte del trabajo específico para el torneo, requiere mucho más de antes: trabajo en forma, cómo distribuyes el espacio, el lenguaje paraverbal...". Muchos factores que el jurado premia o penaliza, según cómo se ejecute e independientemente de la postura que les corresponda defender.

Ese estudio a fondo fue también uno de los factores clave para el triunfo para Zurera: "Llevábamos una preparación muy brutal del tema. En cuanto había un equipo que se quedase en lo más superficial, nosotros teníamos las herramientas para refutarlo y darle la vuelta al debate. Siempre, primero el fondo y, después, la forma".

La victoria de su equipo supone también un triunfo para ADUMA, una de las asociaciones de debate que hacen de Málaga un hito en el mundillo de la oratoria universitaria: "Creo que que ADUMA se está colocando donde ya le correspondía de hace tiempo. Está recogiendo los frutos de muchos años de formaciones muy buenas", sentencia Zurera. Y los que quedan.