Momento de tensión en la acampada de la Puerta del Sol en el Día de la Hispanidad. Al terminar el desfile del 12 de octubre, un grupo de ultras, con banderas de España, franquistas y de la Falange, se ha acercado al asentamiento para increpar a los activistas movilizados por la vivienda.
Con banderas de España como capa, muchos de ellos jóvenes, incluso menores de edad, han acudido desde las calles aledañas a la Puerta del Sol, como Alcalá, al grito de "Arriba España", "Yo soy Español", "Pedro Sánchez, hijo de puta", "Dúchate" y "Ceuta no se vende", entre otros.
La Policía Nacional ha cortado el paso a este grupo, que llegaba para increpar y enfrentarse. Lo ha hecho montando un cordón policial frente a la acampada con unos furgones de policía y agentes del cuerpo, según ha retransmitido en directo el canal 24 horas.
De esta manera, la Policía ha tenido que reforzar su dispositivo y ha quedado en medio, entre los acampados y los individuos que han acudido de manera improvisada a buscar conflicto.
Mientras tanto el grupo ultra lanza consignas, gritos con los brazos en alto, algunos han hecho el saludo fascista y neonazi, y tiran botellas de agua y latas al aire.
Por su parte, los activistas que acampan en Sol están al otro lado del cordón policial respondiendo con mensajes como "Que viva la lucha de la clase obrera", "De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste" o "Aquí están los antifascistas" junto con aplausos.
Por el momento, la situación está controlada y no se ha visto violencia física entre grupos, simplemente verbal. La Policía Nacional está tratando de mantener el orden y empieza a dispersar y deslojar la manifestación para recuperar la tranquilidad.
Esto ha despertado el aplauso de los acampados, que están más calmados, pero siguen rodeando la acampada a modo de defensa y barrera humana.
