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Las claves

Los conductores tendrán que modificar algunas de sus costumbres al volante a partir del próximo 1 de octubre. Ese día entra en vigor la actualización del Reglamento de Circulación aprobada en junio, que introduce cambios dirigidos a mejorar la seguridad en carretera y a aumentar la protección de los usuarios más vulnerables, entre ellos ciclistas, motoristas y peatones.

Una de las principales novedades afecta directamente a los adelantamientos. La nueva normativa establece cómo deben actuar los vehículos cuando rebasen a otros que estén detenidos por una avería, un accidente o trabajos en la vía.

Pero también modifica las condiciones para adelantar a ciclistas y establece nuevas reglas para circular durante determinadas situaciones de emergencia o retenciones.

A partir del 1 de octubre, los conductores que tengan que rebasar a un vehículo inmovilizado por un accidente, una avería, labores de auxilio, mantenimiento o regulación del tráfico deberán mantener una separación lateral mínima de 1,5 metros.

Además, tendrán que reducir su velocidad en al menos 20 kilómetros por hora respecto al límite establecido en esa vía. La medida pretende reducir el riesgo para las personas que puedan encontrarse fuera del vehículo o trabajando en la calzada.

La normativa también establece nuevas condiciones para circular por autopistas y autovías cuando la nieve dificulte el tráfico. En estas circunstancias estará prohibido adelantar y los vehículos deberán circular únicamente por el carril derecho.

El carril izquierdo deberá quedar libre para facilitar el paso de los vehículos de emergencia y de las máquinas quitanieves que estén trabajando en la carretera.

Para ciclistas

Los cambios también afectan a los adelantamientos a ciclistas en vías interurbanas. Los conductores deberán reducir la velocidad en al menos 20 kilómetros por hora respecto al límite de la carretera y mantener una distancia lateral de seguridad de 1,5 metros.

En las carreteras que tengan más de un carril por sentido, la nueva norma va un paso más allá: el vehículo que adelante a un ciclista tendrá que cambiar completamente de carril, además de mantener la separación lateral exigida.

La regulación también introduce cambios en las vías urbanas. Los ciclistas circularán preferentemente por el centro del carril para aumentar su visibilidad y seguridad, mientras que los vehículos a motor deberán mantener una distancia mínima de cinco metros respecto a las bicicletas que circulen delante de ellos por el mismo carril.

En determinadas calles urbanas de un único carril, cuando la velocidad máxima sea de 30 kilómetros por hora o inferior y exista señalización que lo permita, los ayuntamientos podrán autorizar que las bicicletas circulen en ambos sentidos.

Nuevo 'carril de emergencia'

Otra de las novedades afecta a las situaciones en las que el tráfico queda completamente bloqueado. Cuando, debido a una retención, los vehículos circulen prácticamente a paso de peatón o tengan que detenerse, deberán colocarse de manera que quede un espacio libre en el centro de la calzada.

Ese espacio, denominado "carril de emergencia", permitirá el paso de la Policía y de los servicios de emergencia cuando sea necesario acceder a la zona afectada.

Los cambios forman parte de la actualización del Reglamento de Circulación, que incorpora distintas medidas relacionadas con la seguridad de los usuarios de la vía. El objetivo es reforzar especialmente la protección de peatones, ciclistas, motoristas y conductores de vehículos de movilidad personal.