Publicada
Las claves

Mientras miles de usuarios criticaban que un ático de apenas 27 metros cuadrados en Chamberí saliera al mercado por 199.000 euros, dos jóvenes decidieron comprarlo.

Julia, de 20 años, y su hermana Sofía, de 17, se convirtieron en las propietarias del inmueble más comentado de Madrid tras recibir un apoyo económico de su abuela, residente en Francia.

Su argumento es sencillo: con los alquileres actuales en la capital, consideran que comprar era una decisión más rentable que seguir pagando una renta mensual.

Viral en redes

La vivienda se hizo viral después de que un agente inmobiliario la mostrara en redes sociales.

El inmueble, situado en Chamberí, cuenta con 27 metros cuadrados, techos abuhardillados, cocina junto al baño y una distribución que generó miles de comentarios en internet. Aun así, encontró comprador en la primera visita.

Julia explicó que llevaba meses buscando alojamiento para estudiar en Madrid y que las alternativas que encontraba tampoco mejoraban demasiado la situación.

"Es de lejos el mejor que vi en dos meses, los otros que visité eran sótanos sin ventanas", explica.

"Al final es una inversión para mí porque yo vengo a estudiar el próximo a Madrid y los alquileres están por las nubes", afirmó, defendiendo que la compra tiene sentido como inversión y que el piso no será su vivienda definitiva.

Su intención es residir allí durante la etapa universitaria y, más adelante, destinar el inmueble al alquiler.

La mayor ayuda para poder adquirir este inmueble de casi 200.000 euros viene por parte de su abuela, residente en Francia.

Las hermanas, entrevistadas en Espejo Público, también adelantaron que reformarán la vivienda para separar completamente el baño de la cocina y poner paredes, una de las características que más críticas había despertado cuando el inmueble se hizo viral

Críticas

El vendedor de esta vivienda, Julio Alcalde, declaró que él viviría tranquilamente en el ático y que todos aquellos que han puesto el grito en el cielo tienen ''la piel muy fina''.

Entre las numerosas críticas por este ático, destacan que tener el baño justo al lado de la cocina puede provocar hasta reuma.

Además, muchos usuarios de redes se han quejado de la dura situación inmobiliaria que hay en España, ya que les parece abusivo pagar 200.000 euros por un "microático" como el que acaban de comprar las estudiantes.