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Las claves

La Unión Europea comienza desde este martes a cobrar una tasa de 3 euros a los paquetes de hasta 150 euros. Una medida, que busca acabar con el aluvión de importaciones baratas a Europa, principalmente desde China, a través de plataformas como Shein, Temu o AliExpress.

El nuevo sistema cambia las reglas del comercio electrónico internacional y busca acabar con una de las ventajas que tenían las grandes plataformas asiáticas frente a los comercios europeos: el envío de millones de productos baratos sin pagar aranceles.

Tres euros

La UE aplicará un cargo de 3 euros por cada tipo de producto que venga en el paquete. Es decir, si este contiene un pantalón y una sudadera, se cobrarán 6 euros. Si incluye un pantalón, una sudadera y una gorra, ese coste ascenderá a 9 euros.

Quienes paguen estas cuantías serán las empresas y las propias plataformas de venta en línea, pero estos podrían repercutirlas al consumidor en sus facturas.

Nuevo escenario

Hasta ahora, los pedidos inferiores a 150 euros contaban con una exención que facilitaba la entrada de pequeños paquetes en el mercado europeo.

Este modelo permitió el crecimiento de plataformas que basan gran parte de su negocio en ofrecer productos a precios muy bajos.

La Comisión Europea considera que este sistema generaba una desventaja para las empresas europeas, que sí deben asumir costes fiscales y regulatorios más elevados para vender dentro del mercado comunitario.

Más costes

La nueva tasa supondrá un incremento del precio final para los consumidores. Aunque el recargo se aplicará al proceso de importación, las plataformas podrán trasladar ese coste al comprador a través del precio del producto o de los gastos de envío.

Además, el impacto dependerá del tipo de compra realizada. Los pedidos que incluyan productos de distintas categorías podrán asumir varios cargos, aumentando el importe final de algunas compras.

Fin del modelo

La medida responde al fuerte crecimiento del comercio electrónico de bajo coste procedente principalmente de China. En los últimos años, millones de paquetes han entrado en Europa procedentes de plataformas como Shein, Temu o AliExpress.

Bruselas pretende que las reglas sean más equilibradas y que todos los operadores compitan bajo unas condiciones similares, especialmente frente a las tiendas físicas y vendedores europeos.

Cambio inmediato

La entrada en vigor del nuevo sistema supondrá un cambio para los consumidores que utilizan estas plataformas para compras pequeñas y frecuentes.

Los pedidos que antes llegaban sin recargos tendrán ahora un coste adicional asociado a su entrada en la Unión Europea.

La UE prepara además una reforma más amplia del sistema aduanero para adaptarlo al crecimiento del comercio digital y controlar mejor el volumen de mercancías que llegan desde terceros países.