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Las claves

En la puerta de la tienda de la marca suiza Swatch, en pleno barrio de Salamanca, el lanzamiento del modelo de reloj Royal Pop, se ha convertido en una escena de caos, nervios y móviles grabando cada detalle, como si de un concierto se tratara.

Pero no todo está perdido. A día de hoy, se pueden encontrar en aplicaciones como Wallapop por 3.500 euros.

Esta locura comenzó en Madrid a primera hora el pasado 16 de mayo con más de 200 personas que esperaron su turno en vano para hacerse con el codiciado reloj. Se trata de la exclusiva marca Audemars Piguet en colaboración con Swatch.

Los 'Royal Pop' reinterpretan la legendaria colección Royal Oak de Audemars Piguet, nacida en 1972, y la estética de los Swatch POP de los años 80, dando como resultado un reloj de bolsillo pensado para jugar con él.

La pieza se completa con un cordón de piel de becerro de alta calidad, con pespunte en contraste, que permite llevarlo colgado al cuello, enrollado en la muñeca, guardado en el bolsillo o enganchado al bolso de manera flexible y divertida.

Entre los potenciales clientes se encontraba la colaboradora televisiva Alba Carrillo, convertida en cronista improvisada del fenómeno.

"Han engañado a toda esta gente, no tenéis vergüenza" se quejaba la ex presentadora en medio de un pequeño caos organizado, con fans del reloj, curiosos y personal de seguridad de la tienda.

Su queja venía ante la falta de unidades para todos los asistentes que formaron la larga cola.

Lujo asequible

Escenas similares ocurrieron en las tiendas de Barcelona, donde la policía tuvo que intervenir para aplacar el ánimo de los usuarios, que dedicaron, paradójicamente, horas para conseguir el reloj de bolsillo de la marca suiza.

Algunos llegaron con horas de antelación, sentados en el suelo o en sillas plegables, equipados con café y paciencia. Cualquier método fue válido para conseguir un ‘capricho’ de lujo, a precio asequible.

Imagen promocional de Swatch Swatch

El Royal Pop se vende oficialmente en torno a los 385–400 euros, según el modelo. Sin embargo, la combinación de lanzamiento limitado por tienda, ausencia de venta online y un máximo de unidades por persona ha disparado el interés del mercado secundario.

En plataformas de reventa se han llegado a ver anuncios que multiplican por varias veces el precio original, con cifras que alcanzan varios miles de euros por pieza.

Colaboraciones

El reloj de Swatch y Audemars Piguet es solo el último ejemplo de una estrategia que el lujo explota con precisión: unir dos logos potentes, limitar las unidades y dejar que el FOMO ( miedo a perderse algo) haga el resto.

Louis Vuitton, Dior, Gucci o Balenciaga han convertido las collabs en lanzamientos casi 'de conciertos': de las Dior x Air Jordan que se revendían por cifras astronómicas, a las colecciones de Gucci x Adidas o Balenciaga x Crocs.

Las piezas vuelan de las tiendas físicas a plataformas de reventa como Vinted o incluso Wallapop, donde también se publican a precios inflados respecto al original.

Muchos de los que se marchan con las manos vacías señalan directamente a quienes "vienen solo a especular", mientras otros justifican que "es una oportunidad" que no se puede dejar pasar.

Mientras tanto, la marca insiste en que no se trata de una edición estrictamente limitada y que habrá reposiciones, intentando rebajar el FOMO por quedarse sin unidad.