F. Vllavicencio
Publicada
Las claves

Superar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) no exime a los conductores de cumplir con otras obligaciones.

Una de las más frecuentes, y a menudo ignorada, es la de colocar correctamente la pegatina acreditativa en un lugar visible del vehículo.

Desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), insisten en que este distintivo, conocido oficialmente como V-19, no es opcional ni decorativo.

Su función es permitir a los agentes de tráfico comprobar de forma rápida si el vehículo ha superado la inspección y si se encuentra dentro del plazo de validez.

Infracción leve

La normativa española establece que, en el caso de los turismos, la pegatina debe situarse en la esquina superior derecha del parabrisas delantero, por su cara interior.

No llevar visible este distintivo, incluso con la ITV en vigor, constituye una infracción leve.

Pegatina de la ITV

En estos casos, la sanción habitual es de 100 euros, sin pérdida de puntos del carné de conducir.

La multa puede imponerse únicamente por la ausencia de la pegatina, independientemente de que la inspección esté en regla.

Además, si el distintivo se deteriora, se despega o no se ha colocado correctamente, el conductor debe solicitar un duplicado en una estación de ITV.

Circular sin él sigue siendo sancionable, por lo que se recomienda comprobar periódicamente su estado.

Desde AECA-ITV insisten en que colocar la pegatina es un trámite sencillo que evita sanciones innecesarias y forma parte del sistema de control de vehículos en España.

En palabras de su director gerente, Guillermo Magaz, mantener la ITV al día implica no solo superar la inspección, sino también cumplir con todos los requisitos asociados, incluido este distintivo visible.

Recomendaciones

La asociación también aconseja adelantar la inspección hasta un mes antes de su fecha de caducidad, ya que no altera el periodo de validez de la siguiente revisión.

Cumplir con la ITV contribuye a mejorar la seguridad vial y la protección del medio ambiente, además de evitar sanciones más elevadas, que pueden alcanzar los 200 o 500 euros según el caso.