Beatriz Silva y Juan Francisco Nevado se llevan a su perrita Shira a su taller. Llevan un año instalados en un polígono industrial de Fuenlabrada, aunque todos sus clientes están en Madrid. Ella tiene 25 años, él 32. Los dos son cordobeses. Y lo han apostado todo a la carpintería de interior bajo el nombre de Espacio a Medida Carpintería.
Juan Francisco se metió con 14 años en el taller de su tío en Córdoba y desde entonces no ha soltado la lija. Beatriz, mientras estudiaba Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid, ya andaba diseñando con 19 años la marca corporativa.
El taller Espacio a Medida Carpintería.
uan Francisco Nevado trabajando en unas ventanas.
Mientras tanto, Juan Francisco iba ganándose una clientela y haciéndose un nombre trabajando en otros talleres de Madrid. Hasta que decidieron unir fuerzas y lanzarse.
La empresa la montaron con fondos propios. Beatriz tenía claro que no podía seguir en una redacción, entre otras razones porque "está mal pagado".
Beatriz Silva en su oficina.
Lo que principalmente hacen en Espacio a Medida son muebles de interior a medida y restauración. Puertas, panelados, estanterías, escritorios, altillos... todo pensado, diseñado y fabricado desde cero en su taller. Beatriz se encarga de toda la parte de marketing, gestión, facturación y desarrollo de proyectos.
Trabajan con maderas macizas, hoja natural, aglomerados... Cuando EL ESPAÑOL visita este martes el taller, Juan Francisco anda metido de lleno en un encargo para un piso del centro de Madrid.
Muebles a restaurar y hehos por Juan que guarda en su taller.
Beatriz Silva y Juan Francisco Nevado.
Beatriz ha decidido que la precariedad de su sector no iba a definir su futuro y ha apostado junto a su pareja por crear una empresa de un oficio que se resiste a morir.
