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Las claves

La hostelería es uno de los trabajos más demandados y en donde más ofertas de trabajo se pueden encontrar. Por ello, Lucía García se dedica en sus redes sociales, como hace en su cuenta de TikTok, a ayudar a numerosos hosteleros a encontrar trabajadores.

Dada esta situación, en el nuevo vídeo que ha subido en su cuenta de TikTok, ha querido promover una oferta por la cual no entiende como todavía no hay una vacante definida: "Estoy desesperada, llevo más de dos meses buscando cocineros para un hotel que ofrece 25.000 euros brutos anuales y sin turno partido". 

Lucía se muestra incrédula, no solo por no encontrar interesados, sino, también, por la propuesta de trabajo que realiza el hotel: "Lo que ofrece el hotel es brutal, una cocina orgánica y saludable, enfocada en mejorar la salud intestinal y la experiencia que se vive en el interior". 

Además, la creadora de contenido cree que esta oferta sería beneficiosa para todas las partes: "El hotel tiene un buen clima de trabajo y es muy bueno para el cliente y, también, el cocinero que la acepte estará ganando una experiencia brutal".

No obstante, uno de los principales inconvenientes de esta vacante reside en la localización del mismo hotel: "Es cierto que la ubicación es un hándicap. Hace falta tener un vehículo propio porque el hotel está en la montaña". 

Sin embargo, es tan solo un pequeño detalle entre los muchos beneficios que tiene la oferta, dejando en Lucía una sensación de incredulidad: "No se cómo llegar a más candidatos ni si estoy haciendo yo algo mal. Necesito la ayuda de TikTok y vuestras recomendaciones". 

Problemas en la hostelería 

Las quejas sobre la falta de trabajadores en el mundo de la hostelería es una realidad. Es paradójico, pues nunca ha habido tantos clientes y, sin embargo, tan poco personal para hacer frente a esa demanda. 

En la raíz del problema están las condiciones laborales: sueldos bajos, muchas horas de trabajo, turnos partidos y disponibilidad para estar los fines de semana sirviendo mesas. 

De ahí que haya una rotación altísima y que los jóvenes no quieran trabajar en la hostelería. No están dispuestos a sacrificar los fines de semana con amigos y familiares para dedicarse a una profesión mal pagada y que no les ofrece mucho margen de mejora a la larga. 

De ahí que los trabajadores con experiencia sean una rara avis en el sector. No quedan muchos y, salvo que se les paguen salarios muy altos, no están dispuestos a seguir en el sector.