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Las claves

Madrid es una ciudad que ha cambiado y crecido mucho en los últimos años. A pesar de que nunca pierde el sabor castizo que han construido sus siglos de historia imborrable, su importancia para España y para el mundo le obliga a estar siempre a la vanguardia. Por ello, en los últimos años, la capital ha permanecido en constante reforma y modernización.

Hoy por hoy, la ciudad es una combinación de nuevas tendencias e influencias clásicas. Sin embargo, todo su crecimiento tiene también una parte negativa, y es que por momentos se ha convertido en un entorno que puede llegar a agobiar, sobre todo en el día a día. Por ello, cada vez son más las personas que buscan una vía de escape alternativa para poder liberar la mente.

Quienes no necesitan buscarse esa vía porque ya la tienen son aquellos que disponen de un pueblo, esos pequeños remansos de paz en los que pasar unos días y desconectar de absolutamente todo. Esta es una opción de la que disfrutan figuras anónimas como cualquier persona que nos podemos encontrar por la calle. Pero también los rostros más reconocibles de la actualidad madrileña.

Por ello, uno de los pueblos que más conocido se ha hecho en los últimos años es Sotillo de la Adrada, un pequeño municipio de la provincia de Ávila que, además de su encanto y paz, destaca por ser el pueblo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La política reconoce que allí se encuentran buena parte de sus orígenes y que para ella es como su segunda casa.

Ella, como rostro influyente, está acostumbrada a estar siempre delante de los focos y de las cámaras. Sin embargo, de vez en cuando también necesita tomarse ese momento de desconexión y de tranquilidad. Por ello, cuando puede se escapa a Sotillo de la Adrada, un municipio casi diminuto y escondido en mitad de la naturaleza en el que vuelve a ser simplemente Isabel, pasando totalmente desapercibida.

¿Cómo es el pueblo de Isabel Díaz Ayuso?

Isabel Díaz Ayuso nació en 1978 en la ciudad de Madrid. Y creció en el seno de una familia del distrito de Chamberí. Sin embargo, la infancia de la presidenta de la Comunidad de Madrid estuvo marcada por más territorios, algunos de los cuales están incluso fuera de los límites de la Comunidad de Madrid.

A pesar de que Ayuso es una de las políticas más reconocibles de la actualidad, no hay nada como poner algo de distancia para recuperar ese anonimato y esa tranquilidad. No siempre es posible, pero ella lo consigue, sobre todo, cuando se marcha a buscar lo que considera su segunda casa, su pueblo. Se trata de Sotillo de la Adrada.

Este es un municipio de la provincia de Ávila, casi haciendo frontera con Castilla-La Mancha, que apenas tiene unos 5.000 habitantes. En una entrevista para la Fundación Universitaria San Pablo CEU, confesaba su amor por este territorio: "La mitad de mí pertenece a un pueblo de Ávila, Sotillo de la Adrada, donde también pasé largas temporadas. Sigo yendo, tengo ahí a mis mejores amigos".

Uno de los motivos por los que Ayuso sigue enamorada de Sotillo de la Adrada es porque le encanta la naturaleza, algo de lo que no puede disfrutar en mitad de Madrid. "Soy una absoluta apasionada del campo y de los animales. Tuve la oportunidad y la suerte de tener esa infancia donde estábamos largas horas en la calle".

"Donde uno solo bajaba y estaba en el prado de enfrente tocando todo tipo de bichos, se caía, se levantaba, se hacía amigos, chicos, chicas, todo era todo muy sano, muy natural". Se nota cuando habla de él que Ayuso sigue enamorada de los recuerdos que tiene de Sotillo, un municipio situado en el Alto Valle del Tiétar a poco más de una hora de Madrid.

Se trata de un municipio tranquilo, rodeado de naturaleza y bosques, ideal para relajarse, desconectar y hacer una escapada con la que volver a conectar con uno mismo. Además, destaca por ser un territorio que se nutre mucho de la agricultura y de la ganadería, con un clima templado que lo hace ideal para pasar el verano y perfecto para disfrutar de postales invernales.

Uno de sus rincones más bonitos es la Iglesia de la Santísima Trinidad, aunque también destaca la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios. Aunque todo el pueblo goza de una gran belleza por su tradición medieval. Otro de sus mayores puntos de interés es el castillo de La Adrada, hasta el que se puede acceder a través de bonitas rutas de senderismo. La de los puentes es una de las más interesantes.

Con todas estas maravillas, es imposible que Ayuso no sienta una gran pertenencia a esta tierra. "Me hace sentir muy orgullosa de ser, en primer lugar, española, pero castellana y leonesa y también madrileña".