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La rentabilidad del alquiler ya no es suficiente para convencer a los propietarios.

Ganar dinero con una vivienda sigue siendo el principal atractivo para quienes invierten en este mercado, pero la incertidumbre regulatoria y la inseguridad jurídica están frenando el interés por alquilar.

Así lo recoge el último informe Experiencia en compraventa en 2026, publicado este martes por Fotocasa Research, que refleja cómo cada vez menos compradores están dispuestos a poner sus viviendas en alquiler.

En concreto, sólo el 47% de quienes compran una vivienda para un uso distinto de su residencia habitual tienen previsto alquilarla.

Un porcentaje que ha caído 14 puntos desde 2023, cuando alcanzaba el 61%, y que también se sitúa por debajo del 49% registrado en 2025.

Una pérdida de interés que se produce en plena crisis del alquiler, con una oferta cada vez más limitada y en medio de la polémica por las nuevas medidas del Gobierno para regular este mercado.

María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, advierte de que la rentabilidad sigue siendo el principal atractivo del alquiler, pero ya no parece suficiente para animar a tantos compradores como antes.

La experta señala que la percepción de inseguridad, la incertidumbre regulatoria y la menor flexibilidad están influyendo cada vez más en sus decisiones.

Esta situación preocupa especialmente en un mercado que necesita incorporar más viviendas al alquiler.

La oferta disponible sigue siendo insuficiente para atender la elevada demanda y las dificultades para encontrar un piso continúan aumentando.

Todo ello coincide con una nueva batería de medidas del Gobierno para regular el mercado del alquiler.

El Ejecutivo ha aprobado dos decretos de vivienda que ya fueron rechazados por el Congreso y que ahora deben someterse a la convalidación de la Diputación Permanente, tras la disolución de las Cortes por las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

El primero de ellos, ya en vigor tras su publicación en el BOE, contempla una prórroga extraordinaria de determinados contratos de alquiler de hasta dos años y un límite del 2% a la actualización de las rentas.

Unas medidas que han provocado el rechazo de parte del sector inmobiliario.

Las organizaciones del sector advierten de que aumentar las restricciones sin ampliar la oferta puede llevar a más propietarios a retirar sus viviendas del mercado.

Una situación que, según los datos ofrecidos por inmobiliarias y portales especializados, ya se está produciendo.

Estas organizaciones llevan semanas alertando de la retirada de pisos del alquiler ante la creciente incertidumbre regulatoria.

La rentabilidad pierde fuerza

Pese a este escenario, ganar dinero con el alquiler continúa siendo el único incentivo que habría ahora mismo para quienes compran una vivienda con esta finalidad.

Según Fotocasa, el 66% de estos compradores, que aún mantienen su vivienda en alquiler, señala la rentabilidad como motivo para arrendarla. Sin embargo, el porcentaje también ha descendido dos puntos respecto al año anterior.

También pierde fuerza la intención de utilizar los ingresos del alquiler para pagar la hipoteca. Esta razón ha pasado del 33% al 24% en apenas un año.

En cambio, comprar, alquilar y vender más caro es la única estrategia que ha ganado terreno, según recoge el informe del conocido portal inmobiliario.

En concreto, cada vez son más los propietarios que optan por mantener su vivienda alquilada mientras esperan a que aumente su valor para venderla posteriormente y obtener mayores beneficios.

Una opción que ya contempla el 16% de los compradores que destinan su inmueble al alquiler, frente al 10% de 2025.

En declaraciones a EL ESPAÑOL-Invertia, Matos explica que es el fuerte encarecimiento de la vivienda lo que está favoreciendo este cambio de estrategia entre quienes todavía apuestan por el alquiler.

La experta asegura que estos compradores buscan aprovechar tanto las rentas que reciben de sus inquilinos como la posible revalorización del inmueble para venderlo más caro en el futuro.

"Detectamos que el alquiler es también una etapa intermedia de la inversión", señala la directora de Estudios de Fotocasa.

Sin embargo, la experta aclara que esto no significa necesariamente que los propietarios estén apostando por inversiones a más corto plazo. Más bien, buscan mantener su patrimonio y obtener rentabilidad mientras esperan una oportunidad de venta.

De esta manera, ante la situación que atraviesa el mercado, el alquiler deja de ser únicamente una fuente de ingresos mensuales para convertirse también en una forma de sacar partido al encarecimiento de la vivienda.

Pero esto también puede tener consecuencias para la oferta. Matos advierte de que, si cada vez más propietarios utilizan el alquiler como una solución temporal hasta vender sus viviendas, el mercado corre el riesgo de perder inmuebles que podrían haber permanecido arrendados durante más tiempo.

"Sin seguridad jurídica, estabilidad normativa y confianza será muy difícil consolidar una oferta de alquiler de larga duración capaz de responder a la demanda existente", concluye.