Publicada
Las claves

El mapa de la demanda extranjera de vivienda empieza a salirse de las rutas habituales. El sol, la playa y las grandes ciudades siguen funcionando como grandes imanes, pero el interior comienza a ganar terreno.

Este 2026 los extranjeros europeos han puesto el foco en la España vaciada. Jaén y Badajoz se cuelan entre las provincias con mayor peso de la demanda de vivienda de alquiler procedente de otros países.

Ambas alcanzan el 11% y superan a grandes mercados como Madrid, con un 9%, o Sevilla, con un 8%, según los últimos datos de Idealista.

Un movimiento que llega en pleno problema de acceso a la vivienda en España. Los precios se mantienen en cifras históricas y la oferta disponible sigue siendo más que escasa en todo el mercado.

Ese escenario empuja a ampliar el radio de búsqueda y pone en el escaparate zonas con precios mucho más bajos, incluso para quienes se encuentran fuera de la península.

El mapa sigue dominado por la playa y el buen tiempo. Alicante y Baleares lideran la clasificación, con un 26% de demanda extranjera. Málaga alcanza el 24%. Sin embargo, el interés empieza a cruzar la costa y a mirar hacia esas provincias en riesgo de despoblación.

Jaén es uno de esos nuevos puntos de interés. Cristóbal Robles, de la inmobiliaria Solvia Jaén, confirma que durante los últimos meses han recibido un mayor número de consultas de clientes internacionales.

Entre ellas, los británicos y alemanes son los más habituales, aunque cada vez aparecen más franceses.

Y es el precio lo que marca su diferencia. Según aclara el experto, el foco suele estar en pequeños pueblos de la provincia, con esas rentas difíciles de encontrar en los mercados inmobiliarios más tensionados del país.

Un coste mucho menor que abre la puerta a perfiles muy distintos. Y es que entre los demandantes hay jubilados, trabajadores, pero también parejas más jóvenes con posibilidad de teletrabajar.

La oficina deja de atarles a una ciudad y el bajo precio de la vivienda hace el resto.

Pero el interés no se limita al alquiler. Desde la inmobiliaria aclaran que también detectan extranjeros que buscan comprar como inversión y obtener rentabilidad.

Estos potenciales compradores preguntan por casas de entre 30.000 y 50.000 euros y no descartan viviendas que necesitan una reforma.

Zona fronteriza

En Badajoz, la frontera juega a favor. Portugal está a pocos kilómetros y sus ciudadanos concentran buena parte del interés extranjero.

Raquel Rodríguez, de Inmobiliaria Alcazaba, asegura que la presencia de portugueses no es nueva. La cercanía siempre ha facilitado el movimiento entre ambos mercados. Lo que sí ha cambiado es la intensidad. "Nunca hemos tenido tanto interés como ahora", señala a EL ESPAÑOL-Invertia.

El trabajo explica buena parte de ese movimiento. Según Rodríguez, muchos portugueses se trasladan a Badajoz por motivos laborales. Y no todos quieren instalarse en la capital.

Los pueblos de los alrededores también entran en sus planes. Los europeos buscan viviendas más amplias y no les importa vivir a varios kilómetros de Badajoz capital, ya que la distancia no supone el mismo freno para ellos.

Así, parte de la demanda llega a pequeñas localidades que hasta ahora tenían menos tirón. Son pueblos donde los propios vecinos de la capital apenas buscaban vivienda y donde encontrar comprador o inquilino podía resultar más difícil.

Según explica la inmobiliaria el aumento se aprecia en el alquiler pero, sobre todo, en la compraventa.

No obstante, ese mayor interés también puede presionar los precios. Rodríguez asegura que algunos extranjeros están dispuestos a pagar entre un 10% y un 20% más que un comprador local por una vivienda en estos municipios.

Una diferencia que puede ser importante, ya que una casa que antes tenía pocos interesados ahora puede venderse con mayor facilidad y a un precio más alto.

Según Rodríguez, algunos propietarios ya elevan sus expectativas cuando ven que las viviendas encuentran salida más rápido. Una presión que se suma a un mercado ya tensionado por la falta de oferta disponible.

Sin embargo, parece que Badajoz todavía juega con una ventaja frente a otros mercados. Y es que esta provincia sigue siendo barata.

Mariano García, de García y Márquez Inmobiliaria, explica que el precio de compra está muy por debajo de la media nacional, mientras que el alquiler se acerca más a ella.

Esa brecha, al igual que en Jaén, deja margen para obtener una buena rentabilidad y ayuda a explicar por qué algunos inversores extranjeros empiezan a mirar hacia un mercado que hasta ahora estaba fuera de los grandes focos inmobiliarios.

Pues, aunque la costa sigue manteniendo su tirón, ya no concentra todas las miradas. El precio de la vivienda, el teletrabajo y la búsqueda de rentabilidad amplían el mapa.

Un reclamo que empieza a llevar demanda hacia mercados que hasta ahora permanecían en un segundo plano.