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Las claves

A la vuelta del verano, las familias con una hipoteca variable tendrán que volver a hacer hueco en su presupuesto para pagar más por su casa.

El Euríbor ha cerrado agosto en el 2,95%, su nivel más alto desde el mismo mes de 2024. Esta subida encarecerá las cuotas de los préstamos que se revisen a partir de septiembre y puede suponer cerca de 1.000 euros más al año para una hipoteca media.

El golpe llega, además, en un momento complicado para los hogares. La inflación se ha disparado al 4,3% en agosto, su nivel más alto desde 2023, y acumula cinco meses consecutivos por encima del 3%.

Los salarios, mientras tanto, avanzan a un ritmo menor. Los sueldos registran subidas medias de poco más del 3%, por debajo del aumento de los precios.

Esta diferencia reduce el poder adquisitivo de las familias y deja menos margen para afrontar los gastos del día a día.

A esta pérdida de capacidad de compra se suma ahora el encarecimiento de la hipoteca.

El comparador Kelisto calcula que una hipoteca media con revisión anual subirá 78,40 euros al mes.

La cuota pasaría de 870,14 a 948,54 euros, lo que supone 940,80 euros más al año y un incremento del 9%.

HelpMyCash maneja un ejemplo diferente, pero llega a una conclusión similar. Para una hipoteca variable de 150.000 euros a 25 años y con un diferencial del 1%, la mensualidad pasaría de 720 a 788 euros. Son unos 68 euros más al mes y más de 800 euros adicionales al año.

Hipotecas en aumento

La razón es que el Euríbor ha cerrado agosto en torno al 2,95%, frente al 2,855% de julio. La diferencia es todavía mayor respecto a hace un año. En agosto de 2025 se encontraba en el 2,114%. Es decir, ha aumentado 0,836 puntos en doce meses.

Esta evolución afecta directamente a las hipotecas variables porque su interés se calcula tomando como referencia el valor de este índice, sumándole el diferencial acordado con el banco.

Sus condiciones suelen actualizarse cada seis o doce meses, lo que significa que la subida no llegará de golpe a todos los hipotecados.

Así, este incremento sólo afectará ahora a aquellos que tengan que revisar las condiciones de su préstamo y el impacto dependerá, entre otros factores, del dinero que todavía deban al banco.

Kelisto calcula que una hipoteca de 100.000 euros se encarecería unos 43 euros al mes. Para una de 200.000 euros, el aumento sería de 88 euros, mientras que en una de 300.000 euros alcanzaría los 132 euros mensuales. El sobrecoste anual se movería así entre los 527 y los 1.582 euros.

Las familias con revisión semestral tampoco escapan de la subida. Para una hipoteca media, el incremento rondaría los 70 euros mensuales, lo que supone unos 417 euros más durante los seis meses siguientes.

Vida más cara

El problema es que este desembolso adicional llega cuando las familias ya están pagando más por buena parte de sus gastos habituales.

El IPC ha avanzado un 4,3% en agosto, según el dato adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el mayor repunte desde 2023.

La energía explica buena parte de esta subida. El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha encarecido el petróleo y el gas, lo que eleva el coste de los carburantes y presiona el precio de la electricidad.

Su impacto, sin embargo, va más allá de llenar el depósito o pagar la factura de la luz. La energía es necesaria para fabricar productos, transportar mercancías y prestar numerosos servicios. Y si estos procesos se encarecen, parte del aumento acaba trasladándose al precio que paga el consumidor.

De esta forma, los hogares con una hipoteca variable afrontan una doble presión. Por un lado, necesitan más dinero para mantener su nivel de consumo, mientras que por otro, aquellos que revisen ahora su préstamo tendrán que reservar una parte mayor de sus ingresos para pagar la vivienda.

Sin embargo, la situación podría seguir presionando las cuotas. El Euríbor ya ha superado el 3% en varios momentos de agosto. El día 26 alcanzó el 3,007%, uno de los niveles diarios más altos de los últimos dos años.

La evolución de la inflación será clave para sus próximos movimientos. Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, considera "muy probable" que el Banco Central Europeo (BCE) vuelva a subir los tipos de interés.

En concreto, apunta a un aumento adicional de un cuarto de punto, es decir, 0,25 puntos porcentuales. Y es que el economista explica que el repunte de los precios no se limita a España y ya se observa también en otros países europeos.

El resultado es que muchas familias tendrán que afrontar la vuelta del verano con menos margen en sus cuentas.

Los expertos aseguran que los precios seguirán creciendo por encima de los salarios y, para quienes tengan que revisar ahora su préstamo, la vivienda se llevará una parte mayor de sus ingresos.