Las claves
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El mercado inmobiliario ha alcanzado niveles sin precedentes en la Costa del Sol, donde se han registrado operaciones que llegan hasta los 18.600 €/m², según el último informe de Engel & Völkers. El metro cuadrado más caro de España está en Marbella.
Fuera de la Costa del Sol, Madrid continúa liderando en precios. El distrito de Salamanca alcanza un precio medio de 9.672 €/m², con transacciones que llegan a máximos de 18.147 €/m², lo que evidencia la fortaleza del mercado en las zonas más exclusivas de la capital.
En Barcelona, el mercado también mantiene una tendencia al alza. El precio medio ha crecido un 12,8%, hasta situarse en 5.966 €/m². El distrito de Sarrià-Sant Gervasi tiene una media de 7.559 €/m², impulsado tanto por la demanda nacional como internacional.
En la Milla de Oro de Marbella, otro de los grandes focos del lujo residencial, los precios máximos superan los 12.500 €/m². Urbanizaciones como Sierra Blanca tienen precios medios de 9.133 €/m².
Esta cifra sitúa al municipio malagueño como el máximo exponente de la vivienda de lujo en España y refleja la fortaleza de un segmento que se consolida como refugio de inversión internacional.
Los valores más altos del mercado se localizan en zonas exclusivas del entorno de Marbella, especialmente en Benahavís (18.600 €/m²), donde urbanizaciones como La Zagaleta concentran algunas de las operaciones más elevadas.
El comprador es mayoritariamente internacional. Su peso depende de cada zona; alcanzan hasta el 96% en la Milla de Oro con una presencia mayoritaria de británicos, alemanes y escandinavos.
En Mallorca el 89% es extranjero; en Tenerife, el 88%; en Cádiz, el 77%; en Valencia, el 68%; en Barcelona, el 42%; en Sevilla, el 28%; y en Madrid, el 24%.
La falta de oferta, uno de los factores clave detrás de la crisis de la vivienda, también se traslada al segmento de lujo. La escasez de obra nueva continúa presionando los precios al alza y limita la capacidad de respuesta del mercado, incluso en las zonas más exclusivas.
En este contexto, la demanda se polariza. El comprador internacional mantiene un peso determinante en los mercados prime, mientras que la demanda nacional se desplaza hacia áreas periféricas de las grandes ciudades en busca de precios más accesibles sin renunciar a la calidad de vida.
