En los últimos años, las bajas por incapacidad temporal (IT) se han disparado. Según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), el gasto público anual en esta partida se ha elevado a 16.500 millones de euros, un 200% más que en 2014.
Así, las bajas médicas ya son la segunda partida más elevada en gasto de la Seguridad Social. Estas alarmantes cifras han llevado al Gobierno a tomar cartas sobre el asunto: actualizará el manual de tiempos óptimos para las bajas por IT que dan los médicos de la sanidad pública y que llevaba sin revisarse desde 2018.
Según ha podido saber este periódico, dentro de esta actualización se contempla rebajar los plazos para las IT de salud mental. En concreto, para las causadas por depresión o ansiedad.
"Muchas de estas bajas no tienen una continuidad. El paciente puede tener sensación de malestar o de ansiedad, pero es necesario que no se quede encerrado en casa, vuelva al trabajo y siga manteniendo un tratamiento", asegura Francisco Sáez, miembro de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) que participa en la revisión del documento.
"Es importante que el paciente siga teniendo contacto con su médico a través de revisiones periódicas", añade el facultativo.
"A veces el tratamiento que utilizamos con el paciente es bueno. Pero es beneficioso que se mueva, salga, que tenga contacto y no esté aislado porque eso hace que en muchas ocasiones la enfermedad se agrave", continúa.
Sáez precisa a este periódico que una de las razones por las que se ha procedido a revisar el manual es precisamente la duración de las bajas por salud mental. Cabe matizar que la salud mental se ha consolidado como la segunda causa de baja laboral en España.
Traumatológicas
Con todo, las bajas por enfermedades traumatológicas también se están disparando. Y ya requieren un plan de choque urgente para agilizar diagnósticos, rehabilitación y altas médicas.
"Hay gente que tiene un dolor en la pierna o en la espalda. Esto también se debería abordar", denuncia el médico de Atención Primaria.
Los especialistas que trabajan en la revisión de dicho documento están haciendo cambios en las bajas por patologías respiratorias -como por ejemplo, pacientes que tienen EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica)- y enfermedades diabéticas.
La gestión de las IT de los pacientes con cáncer es otro aspecto que requiere un replanteamiento.
"Estas incapacidades las estamos redefiniendo. El tema del cáncer es complejo, a veces los pacientes están bien, otras no porque se han operado y a lo mejor tienen un problema en la pierna o en el estómago, pero a lo mejor sí que pueden seguir trabajando en esa situación. Entonces estamos viendo cómo pueden incorporarse a ese puesto y cómo podemos lograr que sea beneficioso que estén en alta", indica Sáez.
Es importante matizar que el principal rol que juegan los especialistas en la reelaboración del manual de las IT es hacer una descripción exacta de lo que supone cada enfermedad, sus características y el abordaje de la misma, así como su duración.
¿Qué es lo que está cambiando en relación con el manual de 2018? "Planteamos en función de esa situación cuánto tiempo va a estar ese paciente con una IT. Es decir, necesitamos acotar muy bien los tiempos para que no se conviertan en bajas de larga duración. Es algo que nos estamos encontrando cada vez más, alargándose hasta pasado el año", expresa el doctor.
Además, se van a endurecer determinados conceptos. "Se ha definido que el paciente que no tome la medicación que se le ha indicado o no acuda a las revisiones correspondientes, se le dará automáticamente el alta", sentencia.
Para ello, es importante informar bien a los profesionales.
"Actualmente, en Atención Primaria -que son los médicos que se encargan de emitir la baja y el alta- recibes pacientes que no sabes cómo actúan y al final acabas dándole la IT porque él te lo pide, pero no tienes el conocimiento ni un seguimiento de su enfermedad".
Finales de año
En la revisión de dicho manual está participando el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el de Sanidad, además de diferentes médicos de diversas especialidades.
También participan entidades científicas y académicas como la Universidad de Alcalá (UAH) y la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT).
Se espera que el texto esté listo a finales de este año y se pueda presentar a principios de 2027.
El documento no está cerrado. Según confirman fuentes cercanas al Ministerio de la Seguridad Social aún se están haciendo los trabajos de análisis.
