La ministra de Sanidad, Mónica García, ha insistido en que "no hay un colapso sanitario" por la crisis migratoria, pero sí ha admitido que "algunos lugares están especialmente tensionados" como en urgencias o plantas de medicina internas y quirúrgicas, a la vez que ha cifrado en 5.800 los migrantes que se han atendido en los últimos 15 días.
En esas zonas, ha recalcado que ha habido un "sobreesfuerzo de los profesionales" a los que agradece su labor. La ministra, que todavía no había pisado territorio ceutí desde la entrada masiva el pasado 30 de julio, este domingo ha dado sus primeras declaraciones al respecto desde la propia ciudad autónoma.
"En Ceuta no hay un colapso sanitario", ha subrayado, y ha puesto como prueba de ello que no han tenido que pedir a ninguno de los profesionales que vuelva de sus vacaciones, a nadie se le ha hecho salir de su área y el hospital está al 50 % de ocupación de camas.
La ministra ha trasladado a la ciudad que "ninguna de las consultas y asistencias sanitarias se han suspendido", señalando asimismo que "hay un riesgo epidemiológico moderado para los migrantes y bajo para los ceutíes".
De hecho, ha precisado que los principales riesgos están en la salubridad para las personas migrantes "que son las que pueden tener un mayor acceso a determinadas enfermedades infecciosas que hasta ahora han estado contenidas" y es por eso que ha pedido al Gobierno de Ceuta que ceda más espacios en la ciudad para atenderlos.
"Hemos propuesto que la ciudad Ceuta nos ceda espacios para realizar determinadas actuaciones para evaluar las condiciones sanitarias de las personas migrantes que están en la ciudad autónoma", ha explicado.
García ha detallado que la urgencia de salud pública de primer orden es "dar condiciones de salubridad a los migrantes" y ha remarcado que "asociar inmigración con enfermedad, al igual que con delincuencia, es injusto y xenófobo".
Tras reunirse con el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez; con la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Isabel Muñoz, y con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, la ministra ha comparecido ante la prensa para subrayar que "los migrantes no traen enfermedades".
Por eso, ha querido mandar un mensaje de tranquilidad a la población ceutí sabiendo los posibles miedos que pueden tener y ha asegurado que los ciudadanos no se pueden infectar de algunas enfermedades que traigan los migrantes porque hay circuitos diferenciados de atención.
Lo que hay, ha dicho, es un riesgo para los migrantes derivado del hacinamiento de personas y por eso ha propuesto a la Ciudad Autónoma que habilite y les cedan espacios para poder hacer desarrollos de salubridad.
Asimismo, ha defendido que "tenemos capacidad para escenarios de mayor demanda" y ha puesto como ejemplo la DANA.
La titular de Sanidad ha subrayado que la situación está en el nivel 1 de la Guía para la Elaboración de Planes de Catástrofes en Hospitales del INGESA. "No hemos tenido que pedir más refuerzos, no hemos pedido al resto de las comunidades", ha añadido, para después incidir que no se han tenido que suspender vacaciones en Sanidad, como sí ha ocurrido en el Ejército y en los guardias civiles.
La ministra ha cifrado en 5.800 los migrantes que se han atendido en los últimos 15 días, tras el inicio de la crisis migratoria de finales de julio. De ellos, 3.500 se han repartido en atención primaria y 2.300 en hospital.
Y ha afirmado que el primer día se atendió a 1.149 migrantes y a lo largo de las semanas la presión "ha ido disminuyendo un 70%", con una media en torno a 300 personas atendidas al día, con una horquilla de entre 200 y 400; este sábado, ha precisado, se atendieron a 193 personas en todos los puntos asistenciales.
García, citando información trasladada desde la ciudad autónoma, solo ha reconocido cinco de las quince agresiones sexuales que habían confirmado agentes de la Policía ceutí.
Esta tarde visitará el Centro de Salud Otero y el Hospital Universitario de Ceuta, donde se reunirá con la Junta de Personal y con representantes del Colegio de Médicos, para después mantener un encuentro con representantes de organizaciones sociales.
Reunión con Vivas
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha pedido este domingo a Mónica García, que atienda las demandas del colectivo sanitario de la ciudad autónoma y ha subrayado que la región "está en peligro" tras la entrada masiva que ha alterado "radicalmente" su normalidad.
Durante la reunión que ambos han mantenido en la sede de la Asamblea ceutí, Vivas ha recordado a la titular de Sanidad que este es "uno de los pilares del Estado" y ha añadido que la ciudad vive una situación "excepcionalmente crítica" que se debe tener en cuenta a la hora de tomar decisiones.
Según ha informado el Gobierno ceutí en un comunicado, su presidente ha señalado que la población vive actualmente "sobrecogida, con el alma en vilo" y ha resumido su preocupación con una frase: "Ceuta está en peligro".
La reunión se ha celebrado con la presencia de miembros del equipo de la ministra y del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, mientras que Vivas ha estado acompañado por varios integrantes de su Ejecutivo.
Por otra parte, el Gobierno autonómico ha anunciado que este lunes, a primera hora, celebrará un Consejo de Gobierno extraordinario para analizar la situación cuando están a punto de cumplirse veinte días desde la entrada masiva y adoptar "las decisiones que se estimen pertinentes".
