Bruselas

La anunciada guerra de las vacunas no ha tenido lugar, al menos de momento. La puesta en marcha por parte de la Comisión de Ursula von der Leyen de un mecanismo que permite prohibir la exportación de pinchazos contra la Covid-19 producidas en la Unión Europea desencadenó una agria polémica. La medida fue censurada por la Organizacion Mundial de la Salud (OMS) y por la propia industria farmacéutica por poner en riesgo el suministro sanitario mundial y fomentar el proteccionismo y el nacionalismo.

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Socios comerciales de la UE tan importantes como Japón, Canadá o Reino Unido se pusieron en contacto con el Ejecutivo comunitario para expresar su preocupación: temían quedarse sin vacunas que han comprado pero que se fabrican en Europa. Von der Leyen sopesó incluso establecer controles entre Irlanda e Irlanda del Norte, lo que vulneraba su compromiso de preservar la paz en la isla evitando a toda costa una frontera. Un terremoto por el que ha pedido perdón, pero que sigue generando réplicas en el brexit.

Transcurridos los primeros 15 días desde la entrada en vigor de este mecanismo de control, Bruselas todavía no ha vetado ninguna solicitud de exportar vacunas fuera de la UE, según confirman a EL ESPAÑOL fuentes comunitarias. El Ejecutivo comunitario ya había anunciado que sólo bloquearía los envíos de los laboratorios que no cumplan su contrato con la UE. Una situación que, de momento y por lo que parece, no se ha producido.

Planta de producción en Maburgo (Alemania) de la vacuna de Pfizer-BioNTech Reuters

En el periodo entre el 30 de enero y el 15 de febrero de 2021, la Comisión ha dado luz verde a un total de 50 solicitudes de compañías farmacéuticas para exportar a países extracomunitarios vacunas contra la Covid-19 fabricadas en territorio de la Unión, de acuerdo con las fuentes consultadas.

Lo que más llama la atención es el gran número de países del mundo que dependen de antígenos producidos en plantas de la UE. Las exportaciones se han dirigido a 24 países: Australia, Baréin, Canadá, Chile, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Japón, Kuwait, Malasia, México, Nueva Zelanda, Omán, Panamá, Perú, Qatar, Arabia Saudí, Singapur, Sudáfrica, Emiratos Árabes, Reino Unido y Estados Unidos.

El caso AstraZeneca

Los datos sobre los laboratorios afectados y el número de dosis son confidenciales. Lo único que está claro es que AstraZeneca todavía no ha presentado ninguna solicitud para exportar vacunas desde sus plantas en la UE, según ha desvelado la propia Von der Leyen. De hecho, este mecanismo de control se puso en marcha en respuesta al flagrante incumplimiento de contrato por parte de la farmacéutica anglosueca: en lugar de los 100 millones de dosis prometidos para el primer trimestre del año, sólo entregará 40 millones a los países europeos.

AstraZeneca siempre ha sostenido que el problema está en el bajo rendimiento de su planta en Bélgica. Pero Bruselas sospecha que el laboratorio desvió a Reino Unido dosis fabricadas en la UE y prometidas por contrato a los Estados miembros. El mecanismo de control de exportaciones permitirá comprobar quién tiene razón: cualquier compañía que pida una autorización debe informar de todos sus envíos desde el pasado 29 de octubre. No hacerlo es motivo de denegación de licencia.

"AstraZeneca no nos ha enviado de momento ninguna petición de exportación de vacunas. Por consiguiente, la compañía todavía no ha tenido que desvelar su historial de producción y entregas durante los últimos tres meses. Lo veremos cuando presente una solicitud. Hasta entonces, todo lo que produzca en Europa tiene que quedarse aquí, con la excepción de las dosis prevista para Covax, el sistema de ayuda internacional", asegura Von der Leyen en una entrevista al diario francés Les Échos.

¿Llevará a AstraZeneca ante los tribunales por incumplimiento de contrato? "Nosotros esperamos que AstraZeneca respete sus compromisos. Eso significa entregar la totalidad de los pedidos, aunque necesiten más tiempo para lograrlo. Nuestro objetivo no es tener un conflicto jurídico sino tener las vacunas", responde la presidenta de la Comisión.

Indignación en la UE con AstraZeneca por retrasar su vacuna Reuters

Pese a que la escasez de vacunas sigue siendo un problema grave en la UE, Von der Leyen descarta incorporar el antígeno ruso Sputnik V a su cartera. "Hay dos precondiciones: deben presentar una solicitud, como el resto de laboratorios, ante la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Y para eso deben dar un acceso total a sus datos y a sus plantas de producción", relata la presidenta.

"La producción de vacunas entraña riesgos y debemos asegurarnos de que esté realmente controlada. Además, yo me pregunto cómo Rusia puede prometer tal volumen de dosis (100 millones para el mercado europeo) cuando la vacunación de su propia población no ha progresado de forma satisfactoria", señala Von der Leyen. 

La presidenta defiende su estrategia de compra centralizada con el argumento de que en las próximas semanas llegarán más vacunas de otros fabricantes. El laboratorio Janssen ha solicitado este martes autorización a la EMA para su antígeno, que funciona con una sola dosis. Si no hay problemas, la luz verde llegará a mediados de marzo. Bruselas ha comprado hasta 400 millones de dosis. Las siguientes en la lista son Novavax y CureVac.

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