Reig Jofre está de enhorabuena. Sus acciones esta semana no han hecho sino crecer gracias al acuerdo al que ha llegado con Janssen para participar en la producción de su vacuna contra la Covid-19, que todavía está en ensayos clínicos. 

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Para ello, la compañía empleará la planta de Sant Joan Despí (Barcelona), donde se hará el llenado y acabado de la vacuna del coronavirus de la farmacéutica estadounidense. Ignasi Biosca, CEO de la farmacéutica catalana, explica a Invertia el papel que las Administraciones Públicas han jugado para que se cerrara el pacto con Janssen y cómo este acuerdo y otros cerrados en el último año demuestran la relevancia de la industria farmacéutica española. "No somos conscientes de lo que tenemos", afirma.

¿Cómo valora el acuerdo de Reig Jofre con Janssen?

El acuerdo que hemos cerrado con Janssen es para la transferencia tecnológica para la producción de su candidato a vacuna. Lo que estamos haciendo ahora es prepararnos, adecuarnos y homologarnos dentro del proceso industrial para ser sus productores.

A partir de ahí, tenemos que ser cautos. La vacuna está todavía en fase clínica, en dos ensayos. La vacuna la vamos a producir para ellos. La responsabilidad en la distribución será suya. A dónde vayan a parar las dosis que elaboremos, a qué mercados… es una decisión suya. Lo que es evidente es que no vamos a producir la vacuna para España, sino que va a ser para el suministro mundial, para donde considere oportuno Janssen o donde hubiera necesidad.

La planta de Reig Jofre donde se fabricará la vacuna contra la Covid-19.

¿Cuándo prevé Reig Jofre comenzar a producir la vacuna de la Covid?

Estamos encajando todavía varios asuntos. En nuestro caso, igual que en el de Rovi, nuestro acuerdo con Janssen es para acabar la vacuna, pero no para fabricar el antígeno. La producción la vamos a realizar en una planta nueva en Barcelona en la que decidimos invertir en 2018 para poder fabricar productos inyectables y que multiplicaba por tres las capacidades que ya teníamos en nuestras instalaciones de Sant Joan Despí. Por supuesto, nadie podía prever lo que iba a ocurrir en 2020.

Esta planta iba a estar finalizada precisamente para finales de este año, pero por el confinamiento de la primavera y la limitación del acceso de los ingenieros a la instalación de determinadas líneas, nos hemos retrasado algunas semanas. Las instalaciones estarán acabadas a finales del primer trimestre de 2021.

Así que vamos a tener que acompasar la finalización de la planta, para la que todavía no está cerrado todo el proceso de autorizaciones y aprobaciones regulatorias, con la necesidad que hay de vacunas. Ese es el punto que estamos encajando.

¿Qué ventajas aporta la fábrica de su compañía?

La ventaja de estas nuevas instalaciones es que son de alta capacidad, con procesos muy automatizados y con tecnología de aisladores. Esto significa que todos los viales se producen en un tubo de aire tremendamente controlado y todo el acceso manual es con unas manoplas especiales, lo cual impide el contacto humano. Con esto, los estándares de calidad suben drásticamente.

En cualquier caso, tengo que hacer un reconocimiento a la Administración española y, sobre todo, a la Agencia Española del Medicamento y de los Productos Sanitarios (Aemps). Desde muy al principio de la pandemia, en marzo y en abril, el Ministerio de Sanidad y el propio ministro se preocuparon mucho por la vacuna. Enseguida se pusieron en contacto con nosotros para saber cómo iban a ir los tiempos y las capacidades que íbamos a tener disponibles en nuestras nuevas instalaciones en 2021.

Proceso de fabricación de vacunas.

A través de la Agencia pusimos a su disposición toda la información correspondiente a nuestras futuras capacidades. Teníamos planes para fabricar en las nuevas instalaciones productos destinados a nuestro crecimiento internacional. Pero entendemos la necesidad puntual que hay en estos momentos. Las vacunas son un tema crítico y la capacidad a nivel mundial es la que es. Estamos dispuestos a posponer o encajar determinados desarrollos para poder encajar la producción de vacunas.

¿Qué puede contar de las negociaciones con Janssen?

Aunque nuestras conversaciones han sido siempre con Janssen International, hay que darle un reconocimiento a Martín Sellés, director general de Janssen en España, que le ha dado a todo este proyecto credibilidad y confianza ante sus headquarters. A veces no somos conscientes de lo importantes que son y el peso que tienen las filiales de estas compañías en los países a la hora de poder dar confianza a sus centrales.

¿Qué nivel de importancia ha tenido el Ministerio de Sanidad en el éxito de las negociaciones?

Puedo decir que han estado muy encima y muy atentos a las conversaciones. Tanto el propio ministro como la Aemps, que han estado muy involucrados en todos los comités y comisiones de la Unión Europea de las vacunas de la Covid.

Hay que reconocer su esfuerzo y su trabajo en la sombra para que este proyecto se haga realidad.

¿Cómo valora el papel que van a tener las compañías españolas en la producción de la vacuna de la Covid-19?

Bueno, la industria farmacéutica española estará produciendo algunas de las principales vacunas para el mundo. Este reconocimiento a Reig Jofre, pero también a Rovi y a Biofabri, por parte de compañías de reconocidísimo nivel a escala mundial y en proyectos de máxima exposición lo es también a la industria farmacéutica española. No somos conscientes de lo que tenemos.

Concretamente, para Reig Jofre es un antes y un después. Es un reconocimiento que viene de fuera al trabajo que hacemos desde hace años de la mejor forma que conocemos.

¿Cuál es la capacidad de fabricación de planta de acabado de vacunas de Reig Jofre?

Podríamos estar superando los 250 millones de dosis al año, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre. En 2021 se trabajará los meses que se pueda trabajar y producir, y en 2022 ya veremos si hay necesidad o no.

Proceso de fabricación de vacunas.

Pero el volumen que haya que producir no me preocupa. Lo que me preocupa es estar preparados por si fuera necesario producir la vacuna en grandes cantidades, si supera todos los desarrollos. Este es el foco y el compromiso de Reig Jofre en estos momentos.

Rovi ha informado de que tiene unas buenas perspectivas en 2021 por la vacuna de Moderna, entre otras razones. ¿Ha estimado el impacto que puede tener para el negocio de Reig Jofre la producción de la vacuna de Janssen?

La vacuna de Janssen podría llegar a tener algunas ventajas, aunque todavía tiene que superar sus fases clínicas y llegará al mercado en un momento en el cual habrá existido la posibilidad de vacunar a gran parte de la población con otros antígenos.

La temperatura de conservación no será tan exigente como las basadas en RNA mensajero. Y los ensayos clínicos se están haciendo con una sola dosis, lo que le daría una ventaja relevante en el proceso de vacunación puesto que no obligaría a los ciudadanos a pasar dos veces por los centros de salud para vacunarse.

Con todo, en 2021 veremos cómo se irá conformando el mercado mundial. Esto no va tanto del primero que se vacune como del último que se vacune.

Ignasi Biosca, CEO de Reig Jofre.

La vacuna de la Covid se va a convertir en un bien de primera necesidad. Pero ¿son realmente las vacunas una oportunidad de negocio teniendo en cuenta cómo ha caído su precio en los últimos años?

Para empezar espero que lo de la Covid sea temporal. El avance científico que se ha hecho en el último año, y que seguramente continuará en 2021, solo es comparable a los avances que se produjeron en su momento por el sida. Fueron unos años en los que se avanzó muchísimo con tratamientos. Todo este conocimiento está aquí para quedarse. Esta experiencia nos va a permitir dar un salto cualitativo en los tratamientos farmacológicos del futuro.

Pero, a pesar de su importancia, lo cierto es que las Administraciones públicas no han hecho sino rebajar el precio de las vacunas en los últimos años. ¿Cree que la Covid ha dignificado su uso como herramientas de salud pública?

Esto supone no solo la dignificación de las vacunas, sino también del sector farmacéutico global. En los últimos tiempos solo se ha hablado de precios, de precios y de precios. El Ministerio de Sanidad tiene que tener una visión estratégica a medio y largo plazo, más allá de una política de precios a corto plazo. Todas las visiones son importantes, pero todas tienes que ser a medio y largo plazo.

La industria de la salud, en su sentido amplio, ha demostrado que en su día a día está trabajando en muchísimos frentes que podrían descarrilar y perjudicar a la economía de un país o de una región. Por ello, las autoridades se tienen que plantear en el futuro garantizar mejor las cadenas de suministro de sus productos en lugar de fijarse solo en precios, algo que ha llevado a que haya pocos productores en pocos países. En esto también hay enfoques que han llegado para quedarse.