El Consejo de Ministros ha dado luz verde al Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) III que recoge una subida de tasas aéreas del 0,33% al año durante los próximos cinco años (2027-2031).
“Nuestras tasas seguirán siendo de las más competitivas de Europa porque el incremento es muy contenido”, ha asegurado el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) planteó una reducción tarifaria anual en el periodo 2027-2031 del 0,59%, frente al incremento del 3,82% exigido por Aena.
Las aerolíneas abogaban por rebajar las tasas un 4,9%. De hecho, Ryanair lleva años quejándose de estas tarifas a las que pone como excusa para realizar recortes de plazas en aeropuertos secundarios en nuestro país.
La decisión final del Ministerio de Transportes es el diagnóstico realizado por el Ministerio de Economía que para Puente es “el más equilibrado”.
Todo ello tras escuchar las propuestas de Aena, CNMC, aerolíneas y Aviación Civil.
Actualmente, el Ingreso Máximo por Pasajero Ajustado (IMAAJ) aplicable es de 11,02 euros por pasajero. Eso se debe al último ajuste de la CNMC, que permitió a Aena subir el 6,44% las tasas para ese año.
Además tiene en cuenta que se contempla un salto desde los 321 millones de viajeros atendidos en la red de aeropuertos en 2025 a una cifra de 363 millones en 2031.
Las tarifas aeroportuarias son unos importes que Aena cobra a las aerolíneas por utilizar sus terminales, pistas, pasarelas, los controles de seguridad y tienen impacto en el precio de los billetes de avión.
Inversión récord
El DORA III recoge una inversión récord de casi 13.000 millones de euros ya anunciada por el Gobierno.
De ellos, 9.900 millones de euros es inversión regulada (procedente de las tarifas) y el resto de los ingresos que obtiene Aena de la actividad comercial en los aeropuertos.
De esos 9.900 millones de euros, una parte se destina a ampliar, modernizar y transformar las infraestructuras aeroportuarias. En concreto, 2.851 millones de euros son para edificios de terminales y 937 millones para campo de vuelos.
Asimismo, más de 1.650 millones de euros se destinan al refuerzo de la seguridad; cerca de 660 millones servirán para potenciar la intermodalidad y para avanzar en la descarbonización e impulsar la sostenibilidad del sistema aeroportuario; y casi 400 millones servirán para mejorar los sistemas de transporte de equipajes.
Además, a estas cantidades se suman los más de 3.240 millones de euros para el mantenimiento y conservación de la red de Aena.
De hecho, el 19% de la inversión regulada (unos 1.859 millones de euros) se destinarán a impulsar la calidad de las infraestructuras y a la mejora de los espacios aeroportuarios, facilitando los procesos de embarque, optimizando los controles de seguridad y pasaportes, aumentando la accesibilidad y mejorando los flujos de viajeros.
