Publicada
Las claves

Desde que arrancó la liberalización ferroviaria en España (en 2021 con la entrada de Ouigo), Renfe -en alianza con el Ministerio de Transportes- no ha parado de orquestar guerras mediáticas contra Iryo y Ouigo.

De hecho, hace unos días la empresa pública protagonizó uno de estos enfrentamientos. Su rival esta vez fue Iryo. Renfe se niega a cederle sus talleres a la empresa privada pese a que la resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) le obliga a ello.

Alega que tendría que reducir plazas y frecuencias y eso perjudicaría al usuario. Todo ello a pesar de que llegó a negociar durante 18 meses con la empresa italoespañola para alquilarle sus instalaciones.

Hasta el presidente de la empresa, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, no ha perdido ocasión para atacar en redes a su competidor.

“Iryo y Ouigo han dejado pasar tres años sin resolver su mantenimiento pesado en la confianza de que ya la CNMC se lo arreglaba a costa de Renfe”, dijo en X. Algo que considera como “canibalizar a la empresa nacional para beneficiar a sus competidores”.

Estas palabras sirven para demostrar el gran temor al que se enfrenta Renfe: la pérdida de peso en un mercado que hasta hace cinco años dominaba como único operador.

Y lo cierto es que en pocos años, sus competidores le han comido mucho terreno. En los informes de balance de la liberalización, la CNMC sitúa la cuota de Renfe en el 72% en 2023 y en el 66% en 2024.

Eso quiere decir que Ouigo e Iryo le robaron un 28% de cuota en 2023. Y un año después, un 34%. Y eso que Renfe juega con dos marcas: AVE y Avlo.

Pero los datos más recientes muestran un panorama más preocupante para la compañía española.

En el último trimestre de 2025, la cuota de Renfe fue del 62% en todos los corredores, salvo en el Madrid-Valencia (51%) y en el Madrid-Barcelona (56%). La pérdida de mercado es del 38% de media y casi del 50% en los dos corredores citados.

De hecho, en la ruta entre la capital y la Ciudad Condal por primera vez durante la liberalización, Renfe perdió viajeros. Aquí Ouigo tiene un peso del 19,3% e Iryo del 24%.

¿Y en otros países?

El temor de Renfe a perder cuota es mayor cuando mira a otros países europeos donde también han entrado nuevos operadores de tren. Y lo cierto es que hay muchas diferencias en el Viejo Continente.

Por ejemplo, en Alemania la cuota de Deutsche Bahn es del 95%, según datos de la CNMC. Apenas cede un 5% a sus rivales. Flixtrain es su principal competidor.

Y en Francia, el operador público SNCF mantuvo una cuota superior al 99% en 2024, según datos de la CNMC.

Un dato que defiende la tesis del ministro de Transporte, Óscar Puente, que hace años se quejaba de que Francia ponía trabas a la entrada de Renfe a su mercado, mientras que a Ouigo se le ha dejado operar en España sin problemas.

Este país también es protagonista en la actual guerra con Iryo.

¿Por qué? Porque Renfe ha acusado a Iryo de querer aprovecharse de sus talleres en España cuando en Francia Trenitalia (empresa que controla Iryo) va a construir instalaciones para mantener sus trenes. Es decir, no va a necesitar que la SNCF le alquile sus centros.

Pero hay países que viven una situación parecida a la del mercado español. En Italia, Austria, República Checa y Suecia, los nuevos operadores han logrado cuotas significativas.

Por ejemplo, Italo tiene el 36% del mercado italiano. El resto lo acapara el Grupo Ferrovie dello Stato (matriz de Trenitalia).