Las claves
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El 19 de diciembre de 2010 llegó un nuevo hito para la alta velocidad en España. Un AVE de Renfe permitió recorrer el trayecto entre Madrid y Valencia en 1 hora y 35 minutos.
Una ruta que redujo los tiempos en más de dos horas respecto al tren convencional o el viaje en coche.
Desde entonces ya no es necesario hacer noche en Valencia para ir a la playa y comer paella. Con estos tiempos se puede ir y volver en el día.
En el estreno se usaron trenes de la serie 112 de Renfe, fácilmente reconocibles por su morro afilado y apodados “el Pato” por su forma.
Los primeros en probarlo fueron los Reyes, que estrenaron el trayecto un día antes (el 18 de diciembre) en viaje oficial.
En su inicio, la línea permitió recorrer unos 391 km entre las estaciones de Madrid Puerta de Atocha y Valencia Joaquín Sorolla.
Pero ahora se han ampliado hasta los 706 km del actual Corredor de Levante.
Un corredor que, además de con la capital del Turia, ya conecta con Alicante, Castellón y Murcia, y desde Madrid, con ciudades del norte y noroeste de forma directa y sin cambiar de tren.
En el primer mes se superaron los 120.000 viajeros y en los primeros 100 días de funcionamiento, el corredor estuvo por encima del medio millón de viajeros.
Cifras que ahora son aún más elevadas gracias a la liberalización ferroviaria y los nuevos operadores que han traído más oferta y precios más bajos.
El 7 de octubre de 2022 comenzó a dar servicio en la LAV Madrid-Valencia un segundo operador (Ouigo).
Y el 16 de diciembre, un tercero (Iryo), con lo que, junto a la LAV Madrid-Barcelona se convirtió en el primer corredor europeo en el que circulan trenes de tres empresas ferroviarias.
Al cierre de septiembre de 2025, el tráfico ferroviario por el corredor de Levante alcanzó 12,8 millones de trenes por km.
Tren de Iryo en la LAV Madrid-Valencia, en el Corredor Levante.
Según Adif, es previsible que a fin de año superará el máximo de 16 millones de trenes/km con que concluyó 2024, un 5,3% por encima del récord de 15,2 millones de tren/km logrado en 2023.
Este fue el primer año completo con tres operadores, en el que su tráfico se disparó un 68% sobre los 9 millones de tren/km de 2022.
Además, gracias a esta línea Castilla-La Mancha se convirtió en la primera comunidad con todas las capitales conectadas por alta velocidad.
Se pusieron en servicio cuatro nuevas estaciones: Cuenca Fernando Zóbel, Albacete Los Llanos, Requena-Utiel y Valencia Joaquín Sorolla
Y en estos tres lustros de existencia, el momento más delicado para la línea fue el impacto de la dana que asoló Valencia en 2024.
Causó daños en 149 km de vía, afectando gravemente dos puntos, el túnel de Chiva y el de Torrent. Pese a ello, los trabajos de Adif permitieron recuperar la línea en apenas unas semanas.
Construcción
Para la construcción de la LAV a Valencia y Albacete se invirtieron 6.600 millones de euros.
Más allá de su importante papel en la conectividad de España, la construcción de esta línea contribuyó a varios e importantes hallazgos arqueológicos.
Museo de Paleontología de CLM a su paso por la LAV Valencia.
Hasta 221 actuaciones arqueológicas se realizaron durante el desarrollo de la línea, de las que 58 derivaron en importantes yacimientos, fundamentalmente de las edades del Bronce y el Hierro.
Los más relevantes son: el yacimiento paleontológico de Lo Hueco, en Fuentes (Cuenca), hoy museo y ruta de dinosaurios, y la villa romana de Cornelius, en L’Ènova (Valencia).
Asimismo, la ingeniería civil logró nuevos hitos con estructuras como los viaductos de Contreras y el Istmo, imagen y marca de la LAV a Levante, o el túnel de La Cabrera.
