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Las claves

Durante todo 2025, Ineco -por encargo del Ministerio de Transportes- ha estado diseñando un billete único de transporte para viajar por todo el país a partir del 19 de enero de 2026. El resultado es un abono de 60 euros que trata de imitar al de Alemania, pero sólo lo consigue en una parte.

De inicio, España ha seguido los mismos pasos que el país germano cuando implantó en mayo de 2023 el 'Deutschland-Ticket' (D-Ticket) para poner fin a la tarifa bonificada de 9 euros.

En nuestro país, hasta ahora viajar en Cercanías o Media Distancia tenía un coste de 20 euros. Y anteriormente, entre septiembre de 2022 y junio de 2025, fue gratis para hacer frente a la elevada inflación.

También se asemeja en el precio. La tarjeta alemana tuvo una tarifa inicial de 49 euros al mes. Durante 2025 ha costado 58 euros y a partir del 1 de enero de 2026 su precio será de 63 euros.

El nuevo abono único español tendrá un coste de 60 euros (30 euros para los jóvenes). Sólo tres euros inferior al alemán.

Pero la gran diferencia está en los medios de transporte que incluyen. El 'Deutschland-Ticket' es un billete de transporte público único que permite viajar de forma ilimitada en metro, bus, tranvía y tren.

No es válido en los servicios de larga distancia (IC/EC/ICE) ni en los servicios Flixtrain/Flixbus.

Deutschland-Ticket, un billete de transporte público único que te permite viajar de forma ilimitada en metro, bus, tranvía y tren en Alemania.

El billete español no incluye tantos medios de transporte como el alemán. Sólo incorpora los servicios de Cercanías y Media Distancia de Renfe, así como los autobuses estatales.

Es decir, fuera quedan medios regionales como el metro o el autobús urbano.

Y eso que Transportes encargó a Ineco el diseño del abono único con la idea de incluir servicios públicos urbanos, metropolitanos y estatales, así como los sistemas de bicicleta pública.

Tampoco integra -al igual que los alemanes- los servicios de alta velocidad. Desde la cartera liderada por Óscar Puente ya anunciaron que los servicios comerciales ferroviarios no entrarían en una primera fase.

Otros ejemplos

Pero el billete alemán no es único. Parte de Europa centra su estrategia en potenciar los modos de transporte sostenibles.

Austria es el país que lleva la delantera. En octubre de 2021 puso en marcha el 'KlimaTicket'.

Se trata de un billete único con un precio anual de 1.095 euros (91,25 euros al mes o tres euros al día) y 821 euros para los jóvenes.

Precio que se mantuvo fijo hasta el 1 de enero de 2025, cuando aumentó a 1.179 euros y 884,2 para jóvenes.

En 2026, experimentará otro gran incremento: su precio pasará a ser de 1.400 y 1.050 euros, respectivamente.

Este billete es válido para viajar en trenes de la empresa pública ÖBB, de WESTbahn y todos los transportes públicos locales de Austria, aunque no es válido para rutas de larga distancia ni otros operadores.

Uno de los más baratos es el portugués. El país vecino lanzó el pasado año un nuevo billete de tren mensual de 20 euros denominado 'Green Rail Pass'.

El pase permite a los pasajeros viajar en casi todos los servicios urbanos, regionales, interregionales e interurbanos operados por la empresa ferroviaria estatal Comboios de Portugal (CP).

Aunque en este caso, las restricciones de uso son mayores: los trenes Alfa Pendular de alta velocidad de CP no están incluidos.

Tampoco es válido en otras formas de transporte público como metros o tren ligero, tal y como ocurre con el abono español.

Pero hay países que han decidido mantener la gratuidad. Desde el 29 de febrero de 2020, en Luxemburgo todos los transportes públicos son gratuitos, tanto para residentes como para turistas.