La Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa (CAIFE) que el Gobierno ha colado en los decretos de vivienda 'Maricarmen' a convalidar por la Diputación Permanente tendrá un alcance limitado en cuanto a los fondos de inversión susceptibles de incluirse en ella.
Estimaciones que maneja la patronal de las gestoras (Inverco) hablan de que sólo 130 fondos de derecho español podrán acogerse a esta cuenta con la etiqueta europea. El cálculo se circunscribe a los fondos que tienen acciones europeas de forma directa en su cartera.
Este perímetro equivaldría al 9% del total de fondos españoles y a un 4% en términos de volumen, esto es, unos 16.000 millones de euros. Dicho de otra forma, la CAIFE excluiría al 91% de los fondos españoles que hoy operan en el mercado y al 96% de su patrimonio gestionado. Si bien es previsible que las gestoras nacionales se lancen en masa a registrar fondos con la etiqueta Finance Europe para captar negocio.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) dispone de un plazo máximo de cuatro meses para crear el nuevo Registro de Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) Elegibles. Este registro permitirá la acreditación de los fondos de inversión y ETFs que recibirán la etiqueta oficial Finance Europe en su versión comunitaria.
Para que los inversores en estas cuentas se beneficien del incentivo fiscal establecido, al menos un 70% del valor total de la cartera deberá estar invertido en activos vinculados al Espacio Económico Europeo, como mínimo un 50% en renta variable y, adicionalmente, al menos un 35% del valor total de la cartera en renta variable computable como activos de dicho espacio.
Desde el entorno de Inverco amplían el alcance de fondos susceptibles de incluirse en la CAIFE al nivel de los 25.000 millones de euros si se toman en consideración los fondos de fondos y los fondos internacionales bajo este mismo universo. Aun así, el volumen invertible apenas se movería del 4% al 6%.
La cuenta europea de inversión ha sido acogida de forma desigual por el sector financiero. Neobancos y aseguradoras tienen muchas esperanzas en su desarrollo. Bancos y gestoras tradicionales, no tanto.
Según el BOE, la cuenta podrá ser ofrecida por entidades de crédito, agencias y sociedades de valores. Y las aseguradoras disponen de su versión en seguro (SIALPFE). Por el contrario, el Ministerio de Economía ha dejado fuera de la distribución de este producto a las gestoras de fondos y de capital riesgo.
Curiosamente, las gestoras de activos no podrán distribuir la cuenta, pero sus fondos sí podrán incluirse en ella aunque sea otra entidad quien la comercialice.
Sistema gradual en bolsa
El sector de los fondos reclama que las gestoras también puedan abrir las cuentas de inversión europeas, así como que en ellas también puedan incluirse como activo invertible la renta fija pública y privada europea. Hay que tener en cuenta que los SIALPFE sí permiten la inversión en bonos europeos, además de fondos y acciones.
Un riesgo derivado que contemplan desde la patronal a la hora de implementar el proyecto es la doble cascada de comisiones que podrían cobrar los bancos: por un lado, la comisión de la propia cuenta y, por otro, la de los fondos subyacentes. Una suma de costes que podría lastrar la rentabilidad potencial de los ahorradores e inversores.
Otra de las propuestas que hace Inverco para el desarrollo reglamentario de la CAIFE y que la cuenta no acabe en fracaso, es un sistema progresivo que permita adaptar gradualmente la inversión en bolsa hasta los mínimos exigidos.
Por ejemplo, empezar con un 20%, pasar a un 25%, y así hasta llegar al 50% requerido en renta variable, dado el perfil conservador averso al riesgo que siempre ha mostrado el ahorrador español.
