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Las claves

Las dudas sembradas en Wall Street por si las grandes tecnológicas que cotizan en bolsa están en una burbuja a punto de estallar por los ingentes flujos de dinero que se dirigen hacia la inteligencia artificial, por ahora parece no preocupar en exceso a las manos fuertes del mercado.

Fondos a ambos lados del Atlántico como Vanguard, BBVA Asset Management o Amundi consideran que la temática de la IA no está en burbuja y que, a diferencia de lo que ocurrió con las puntocom en los 2000, las megacotizadas con soluciones de IA sí están respaldando sus fuertes valoraciones con ventas reales y crecientes. Y la tendencia seguirá al alza, con más pedidos.

No obstante, también advierten de que quizá sea hora de diversificar las carteras hacia otras temáticas de inversión más allá de la IA, en previsión de que ésta sufra una redimensión de su perímetro y los inversores tomen beneficios, además de aprovechar las oportunidades que ha dejado en otros sectores económicos más olvidados y con alto potencial.

El equipo de Vanguard, por ejemplo, establece en sus previsiones para 2026 que "la renta fija estadounidense también debería proporcionar diversificación en un mundo en el que la IA decepcione, lo que provocaría un menor crecimiento, un escenario con una probabilidad que calculamos entre el 25% y el 30%".

Y es que, como puntualiza Vanguard, "nuestras moderadas previsiones de rentabilidad para el sector tecnológico son totalmente coherentes con", precisamente, "nuestras perspectivas más optimistas de un auge económico estadounidense impulsado por la IA".

La segunda mayor gestora del mundo y reina de los fondos indexados y ETF, opina que la IA será una "fuerza poderosa", que "recuerde a períodos anteriores de gran expansión de capital, como el desarrollo de los ferrocarriles a mediados del siglo XIX y el auge de la información y las telecomunicaciones a finales de la década de 1990".

La IA muestra una gran capacidad para transformar el mercado laboral e impulsar la productividad, pero el riesgo clave para Vanguard el próximo año está en que, en Estados Unidos, el optimismo sobre la IA se derrumbe y la inversión se estanque, en clave de mercados financieros.

Tecnología amplia

En líneas similares se mueve BBVA AM. "La alta valoración del sector tecnológico, que condiciona en buena medida la del conjunto de la bolsa estadounidense, en nuestra opinión, es más una invitación a diversificar inversiones en otros sectores o activos que a tildar sin más la situación de burbuja, dada la calidad y el elevado crecimiento de ventas y beneficios de esas empresas", señala Joaquín García Huerga, director de Estrategia Global de BBVA Asset Management & Global Wealth.

El más pesimista con las compañías cotizadas de IA es Michael Burry. El inversor de 'La gran apuesta' va a cerrar su hedge fund Scion Asset Management a final de año porque no entiende el mercado actual de la IA, habiéndose cargado de importantes posiciones cortas sobre Nvidia o Palantir, sobre las que pronosticaba una fuerte corrección en bolsa que no ha terminado de llegar.

Si acaso, Nvidia ha temblado un poco los últimos días. El fondo español Nartex Capital tampoco se cree la tesis actual de la IA en bolsa y su cotización por las nubes.

Nvidia es quien sirve de termómetro en estos momentos. Si bien va de récord en récord, con un aumento de sus ingresos del 62% y un beneficio que, a cierre de su tercer trimestre fiscal, ha alcanzado ya los 27.533 millones, un 65% más que doce meses antes, las acciones del productor de chips se han dejado un 6% en el último mes.

"El ritmo actual de inversión en inteligencia artificial y tecnología parece insostenible y debería moderarse antes de que se materialicen ganancias generalizadas de productividad", descuentan desde Amundi.

En renta variable, el director de Inversiones de Amundi Iberia, Víctor de la Morena, favorece la exposición más allá de la carrera por la IA hacia el tema tecnológico más amplio, incluyendo energía eléctrica, computación y materiales necesarios para superar las limitaciones físicas, y una combinación de temáticas defensivas y cíclicas.