Los mercados financieros comienzan un ciclo similar al vivido entre 2003 y 2007, en el que los emergentes fueron punta de lanza del crecimiento. Así lo aseguran diferentes firmas de inversión, las cuales coinciden en anclar cada vez más parte de la cartera en China. El gigante asiático se ha convertido por derecho propio en su principal apuesta de inversión para el próximo año y los sucesivos.

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En su conferencia anual para inversores, Frédéric Leroux, responsable de Asignación de Activos de Carmignac, explicó el contexto que subyace a este convencimiento. "Cuando los mercados anticipan más crecimiento a un año vista, el dólar se debilita, y viceversa. Y eso es lo que se está viendo ahora mismo".

Según el experto de la parisina, este hecho "va a propiciar que las divisas de los mercados emergentes se revaloricen frente a un dólar más débil, y esto es lo que vamos a ver en el futuro próximo". Por tanto, "probablemente, los activos emergentes van a ser el activo ganador el próximo año y en años venideros", avanzó Leroux.

Los pronósticos de Carmignac pasan porque, en 2021, se registraría un crecimiento económico "fuerte" en el mundo del entorno del 5%, pero "no va a ser un año fácil de navegar", advierte Raphael Gallardo, economista jefe de la gestora francesa. "Los mercados financieros tendrán que navegar entre la volatilidad, los términos desiguales de crecimiento y la pronunciada oposición entre la política de Estados Unidos, que debería mantenerse superacomodaticia, y la política china, que será más restrictiva", concluye.

Tanto en renta variable como en renta fija, China aparece de forma reiterada -y con un protagonismo al alza- entre las recomendaciones de las principales casas de inversión. En cuanto a las oportunidades en los mercados bursátiles, de cara al próximo año y a medio plazo, el departamento de Inversión de Mercer considera que "los inversores deberían considerar las ventajas de los mandatos regionales y especializados en China y Asia para complementar los mandatos de bolsa globales", según Beatriz Camacho, consultora sénior de la firma.

Hace unos días, era Edmond de Rothschild Asset Management quien se focalizaba en los mercados emergentes asiáticos. "Estamos sobreponderando la renta variable, buscando el equilibrio adecuado entre growth y value y entre zonas geográficas. Tenemos una ligera preferencia por Asia. La recuperación de China está bien encaminada y parece sostenible, y países como Japón, Corea del Sur y Taiwán parecen tener la epidemia bajo control, al tiempo que tienen valoraciones atractivas y políticas fiscales favorables al growth", señalaba la gestora suiza.

Un 10% en bolsa china

Como subraya Ignacio Fuertes, socio y director de Inversiones de Rentamarkets, otro punto a favor de China es que "lleva muchos años sin usar recetas cíclicas para problemas estructurales".

Juan Pablo Calle, gestor de Estrategias Cuantitativas y responsable de las carteras discrecionales mixtas de la firma, ha reconocido esta semana en una presentación ante la prensa que las acciones chinas ya pesan, en promedio, un 10% en la parte de renta variable de estas carteras. "Incluso en las más conservadoras", muy por encima de lo que pesa hoy día el gigante asiático en los índices bursátiles globales. "La confianza nos viene por su parte de consumo, que es muy importante", resaltó.

Joe Biden firma sus primeras órdenes ejecutivas como presidente de Estados Unidos. Reuters

La nueva presidencia de Joe Biden en la Casa Blanca también favorecerá a los activos chinos. "Si bien no esperamos que EEUU cambie su política con respecto a China, creemos que Biden pondrá menos énfasis en el déficit comercial bilateral", puntualiza Robert Gihooly, analista sénior de mercados emergentes en Aberdeen Standard Investments. Adam Mcca, responsable de la renta fija asiática y australiana, matiza que "podría usarlo como base para la negociación al restablecer la relación de EEUU con China y volver a comprometerse con la arquitectura del comercio internacional basada en las normas".

Un reto para estos expertos es, sin embargo, cómo se implementará la vacunación contra la Covid-19 en los países asiáticos. "Aunque China ya ha comenzado a vacunar a su población, tener la capacidad de producción para lograr la inmunidad comunitaria en una nación de 1.400 millones de personas será un gran reto. Para Asia en su conjunto, creemos que la inoculación masiva será más bien una noticia de 2022", pronostican.

Si las inversiones en renta variable van abriéndose progresivamente a China, en renta fija también ocurre lo mismo. Aberdeen Standard se muestra optimista en cuanto a las perspectivas de los bonos asiáticos en moneda fuerte, que ofrecen, en términos ajustados al riesgo, rendimientos superiores a los bonos de los mercados desarrollados. "Los emisores asiáticos tienen un menor apalancamiento neto que los estadounidenses, ya que sus economías han sufrido menos daños a largo plazo a causa de la pandemia y se están recuperando más rápidamente".

Cupones de más del 3%

Dentro de la renta fija en moneda local, la gestora escocesa favorece los bonos del gobierno chino. "China sigue siendo el único mercado de deuda soberana con calificación A+ que ofrece más del 3% a diez años. Eso proporciona un mayor colchón de rendimiento en caso de que se produzca un nuevo entorno de riesgo", remarcan sus expertos, más si cabe en el entorno actual de tipos bajos y negativos.

Didier Saint-Georges, director general y miembro del comité de inversión estratégico de Carmignac, explica que, en la esfera emergente de la deuda, la exposición de sus fondos se distribuye entre algunas divisas a la zaga (de Corea del Sur, China y la India) y una selección de deuda que aún ofrece potencial de rentabilidad, como la de China o Rumanía.