Cualquier situación tiene salida, cualquier crisis tiene fin, lo único que varía son los instrumentos que se necesitan para conseguirlo.

Estados Unidos ha bajado los tipos de interés al 0% al principio de la crisis originada por el coronavirus, lo que ha dejado sin armamento a la propia institución y a los políticos.

Pese a ese movimiento, y a los 750.000 millones que ha inyectado en el mercado el Banco Central Europeo, no han conseguido dar un impulso suficiente a la demanda agregada ni calmar a los mercados del 'shock' del coronavirus.

Esto se debe a dos razones: primero, la política monetaria tarda, al menos, entre 6 y 12 meses a transmitirse al conjunto de la actividad y, segundo, debido a la cuarentena obligatoria el consumo ha caído estrepitosamente porque millones de habitantes no salen de sus casas por riesgo de contagio.

Como resultado, los estados se vieron obligados a implementar políticas fiscales para proteger tanto a las compañías como los ciudadanos de los efectos negativos de la paralización de la economía.

Estímulos

Sólo la administración de Donald Trump ha alcanzado un acuerdo con los demócratas y republicanos sobre un paquete de estímulos de más de dos billones de dólares en gastos y exenciones fiscales.

El mayor plan de estímulo de su historia incluye una línea de préstamos de 367.000 millones de dólares para pequeñas y medianas empresas, un fondo de 500.000 millones para industrias, ciudades y estados, así como cheques de 1.200 de dólares por adulto y 500 por menor de edad, un seguro de desempleo más amplio, aplazamientos de impuestos y muchas otras disposiciones.

En este contexto, los principales índices de EEUU subieron este martes 9,38% en el caso de S&P 500, 8,12% Nasdaq Composite y 11,37% Dow Jones Industrial Average Index.

La eurozona, por su parte, avanzó en la idea de ofrecer a los gobiernos una línea de crédito preventiva de hasta el 2% de su PIB, del fondo de rescate para ayudarlos a combatir el impacto negativo de coronavirus.

El cambio en el sentimiento del mercado también ha podido venir provocado por la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de un medicamento experimental para tratar el Covid-19. El tratamiento compuesto por hidroxicloroquina con zithromax busca estimular el sistema inmunológico, debilitando la enfermedad.

La Agencia Española de Medicamentos y productos sanitarios también ha autorizado, aunque solo en casos concretos, que se emplee dicho fármaco contra la artritis y la malaria para combatir cuadros de neumonía en pacientes ingresados por coronavirus.

Esperemos que este fármaco ayude a frenar las muertes por este virus. Hablando del confinamiento, parece que continuará hasta que se registre un descenso significativo en nuevos casos (aplanamiento de la curva), como ha pasado en China

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