¿Por qué ha caído el Ibex un 1,75% esta semana hasta situarse por debajo de 19.000 puntos?
El Ibex ha bajado 1,75% por la combinación de la subida del petróleo, tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y nervios en el mercado de deuda, que han reducido el apetito por riesgo y hundido sectores sensibles como la banca.
¿Qué papel ha jugado el precio del crudo en la corrección del Ibex y en qué niveles se mueve ahora?
El petróleo ha sido un factor clave: el Brent superó 116 dólares por barril y el WTI superó 102 dólares, presionando costes y la confianza inversora; el crudo europeo acumula una subida semanal del 5,5%.
¿Qué consecuencias ha tenido la subida de la deuda soberana francesa para las bolsas europeas y para España?
La rentabilidad del bono francés a diez años ha alcanzado cerca del 5%, elevando la prima de riesgo y transmitiendo tensión a las bolsas europeas; esa aversión al riesgo ha contribuido al retroceso del Ibex y a un aumento de las primas de riesgo en la región.
¿Cómo han influido los resultados empresariales españoles, especialmente la banca y las energéticas, en el comportamiento del Ibex?
Los primeros resultados han tenido efecto mixto: energéticas como Repsol e Iberdrola han impulsado subidas, mientras que la recepción negativa de las primeras cuentas bancarias lastró al índice; Bankinter publicó resultados positivos, pero el sector en conjunto penalizó al Ibex.
¿Cómo afectan a los ciudadanos las subidas del crudo a 116 dólares y la tensión en la deuda?
Lo ocurrido ya está elevando costes energéticos y tensionando los tipos de interés, lo que puede traducirse en gasolina más cara y mayor coste de financiación para empresas y consumidores; a futuro, la persistencia de esas tensiones podría acelerar la inflación y encarecer préstamos.
Mancha roja en el expediente semanal del Ibex 35. El selectivo español ha caído un 1,75% en el conjunto de las últimas cinco sesiones lastrado por las tensiones geopolíticas, la paulatina subida de los precios del petróleo y las tensiones en el mercado de deuda.
Todo este contexto ha hecho retroceder al índice de la Bolsa de Madrid hasta los 18.989,23 puntos, por lo que el Ibex llega al fin de semana por debajo de la cota de los 19.000 enteros por primera vez desde junio.
La peor sesión de la semana para el selectivo fue la del jueves. El Ibex se dejó un 2,12% lastrado por las presiones globales, a las que se sumó la mala acogida de los primeros resultados del sector bancario español.
En sus intentos de paliar el golpe, el índice español ha escapado de los números rojos este viernes, aunque se ha girado al terreno positivo en los últimos compases de la sesión. El selectivo nacional ha subido un 0,4% en una jornada en la que Repsol -al calor de la subida de los precios del crudo- ha liderado la tabla por la parte alta tras repuntar un 4,25%.
Tras la petrolera se han situado Endesa, cuyos títulos han subido un 2,08%. En el polo opuesto se han situado Indra (-3,5%) e IAG (-3,12%).
El resto de principales parqués de bolsa del Viejo Continente no ha sido capaz de escapar a los números. De hecho, además del parqué madrileño, sólo se ha salvado la Bolsa de Milán.
Así, el Dax alemán ha cedido un 0,79%; el Cac francés, un 0,36% y el FTSE 100 británico, un 0,39%. El FTSE Mib italiano ha subido un 0,34%.
Wall Street
Al otro lado del charco, la Bolsa de Nueva York cotizaba en signo mixto al cierre europeo. Sólo el panel de cotización del Nasdaq veía el verde. El selectivo tecnológico intentaba paliar el golpe de la última jornada, en la que se anotó su peor sesión desde junio tras ceder un 2,6%.
Mientras, el Dow Jones cedía un 1,03% y el S&P 500 retrocedía un 0,17%.
Los débiles rendimientos de los parqués responden de manera directa -entre otros factores- al encarecimiento de los precios del petróleo. La materia prima energética seguía subiendo este viernes al calor del repunte de las hostilidades en Oriente Próximo.
Así, el Brent, el crudo de referencia en Europa, subía un 2,5% y superaba los 116 dólares por barril. El petróleo europeo no veía este nivel desde principios de mayo. En lo que va de semana, el oro negro acumula una subida del 5,5%.
El West Texas Intermediate (WTI), el petróleo de referencia en EEUU, también repuntaba este viernes. Y la tensión se unía a las subidas paulatinas que el crudo de Texas lleva registrando en las últimas sesiones.
Así, el crudo de Texas avanzaba un 2,6% y superaba los 102 dólares por barril por primera vez desde mayo. La materia prima de EEUU ha escalado un 3% en las últimas cinco sesiones.
El mercado energético sigue sufriendo las consecuencias del contexto geopolítico y la situación en Oriente Próximo. Además, a las tensiones por la guerra en Irán y el cierre de Ormuz se le han unido otro factor determinante, los ataques hutíes contra Arabia Saudí.
Con todo, las bolsas -principalmente las europeas- también han pagado esta semana las tensiones en el mercado de deuda. Y las miradas de los inversores se han dirigido directamente a los bonos franceses.
El interés del bono galo superaba esta semana por primera vez desde 2002 el 5%. La rentabilidad del título de deuda ha repuntado un 5% en la semana y ha hecho que la prima de riesgo de Francia -el sobrecoste que paga el país por financiarse frente a Alemania- se dispare hasta máximos de noviembre de 2011.
De hecho, el diferencial superó en la víspera los 170 puntos máximos y ya está a menos de veinte de tocar los máximos de la crisis de deuda de 2011.
Todos estos catalizadores han coincidido con la llegada de los primeros resultados de la temporada. En España ha sido el sector energético el primero en estrenarse, aunque también la banca ha debutado con las primeras cuentas del tercer trimestre.
En este sentido, Enagás se ha anotado un beneficio de 204,1 millones de euros, un 22,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. Por su parte, Iberdrola ganó 5.816 millones hasta septiembre, un 10% más que en el mismo periodo del año anterior.
Dentro del sector bancario, Bankinter ha sido la primera entidad en rendir cuentas ante el mercado. La compañía aumentó su beneficio un 11%, hasta los 901 millones de euros.
Otros mercados
Este contexto también ha pasado factura a otros mercados, como el de los metales preciosos. El precio del oro ha caído esta semana algo más de un 4% y el metal amarillo se jugaba este viernes perder el umbral de los 4.000 dólares por onza.
La plata, por su parte, también ha sufrido el golpe. El metal blanco ha cedido un 5,5% en las últimas cinco sesiones y ha caído hasta los 54,2 dólares por onza, mínimos desde noviembre del año pasado.
En el mercado de divisas, el euro ha sido incapaz de continuar la racha alcista de la semana anterior. La moneda común se cambiaba este viernes por 1,119 billetes verdes.
En el frente cripto, el bitcoin se ha mantenido prácticamente plano esta semana y de momento ponía pausa a los dos últimos balances negativos. La criptodivisa cotiza en los 81.500 dólares.
