Balance semanal negativo para el selectivo español. El Ibex 35 se ha dejado un 3,12% en el conjunto de las últimas cinco sesiones, principalmente presionado por el fuerte repunte que han sufrido esta semana los títulos de deuda
Bajo este contexto, el índice español se anota esta semana su mayor caída desde la que registró el pasado 19 de abril, jornada bursátil en la que se cayó un 4,3%.
Con todo, el Ibex 35 ha terminado la semana en los 19.042,7 puntos. En la víspera, la Bolsa de Madrid amenazó con perder la cota de los 19.000 enteros, pero gracias al breve avance de este viernes (+0,2%) el selectivo ha ampliado algo más la distancia con dicha barrera.
De hecho, la de este viernes ha sido la única sesión de la semana que el índice español ha conseguido cerrar en verde. Lo ha hecho tras impulsarse después de conocer los datos de empleo de Estados Unidos.
En la misma, ACS ha sido ha sido la compañía más alcista tras repuntar un 3,2%. Detrás de ella se ha situado Sacyr, que se ha anotado una subida del 2,52%.
Solaria también ha sido protagonista este viernes, aunque finalmente sus títulos han cerrado con una subida del 1,07%. La energética se ha llegado a disparar casi un 7% durante la sesión tras conocerse que podría estar teniendo conversaciones con Alibaba para suministrar energía a un centro de datos en Puertollano (Castilla-La Mancha).
En el extremo opuesto de la tabla ha terminado Repsol, que ha cedido un 2,62% al son de la caída de los precios del petróleo, que daban una tregua este viernes y que han vuelto a catalizar -como viene siendo habitual- el rendimiento bursátil de la compañía.
Gran parte de la banca también ha terminado en rojo la semana, aunque en esta ocasión -y pese a su peso dentro del índice- no han logrado condicionar el rendimiento general del índice.
Mientras, el entusiasmo se ha extendido con más fuerza entre el resto de principales parqués de bolsa del Viejo Continente, que no han prolongado la resaca tras las fuertes caídas de la víspera.
Europa y Wall Street
Así, el Dax alemán ha subido un 1,24%; el Cac francés, un 0,79%; el FTSE Mib italiano, un 0,55% y el FTSE 100 británico, un 0,38%.
Al otro lado del charco también llegaban los números verdes. Wall Street abría en positivo con los datos de empleo estadounidenses ya digeridos, que han aliviado a los inversores que temen que la Fed tenga que volver a endurecer su política monetaria.
Con todo, y a cierre de la sesión europea, el Dow Jones subía un 0,37%; el S&P 500, un 0,82% y el Nasdaq, un 1,15%.
En el mercado energético, los precios del petróleo han dado una tregua esta semana. El precio del Brent, el crudo de referencia en Europa ha caído un 3,83% en el conjunto de los últimos cinco días, entre los que se ha producido el cambio de futuros de noviembre a diciembre.
Tregua del crudo
El crudo del mar del Norte caía este viernes un 1,57%, hasta cotizar en los 100 dólares por barril.
El West Texas Intermediate (WTI) también se moderaba. El crudo de Texas caía un 2,77% este viernes, hasta los 90 dólares por barril. En la última semana su precio ha cedido un 2,33%.
El crudo respondía a la última propuesta de Francia. El país galo ha propuesto a los países europeos y a los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) liberar 100 millones de barriles de diésel y petróleo crudo. Y finalmente esa ha sido la decisión que ha tomado el G7.
Mientras, en Oriente Próximo, las conversaciones entre EEUU e Irán continúan estancadas y no han mostrado signos de avances esta semana.
Bajo este contexto, los inversores siguen temiendo que los bancos centrales tengan que seguir endureciendo su política monetaria. Y esta expectativa se sufre especialmente en el mercado de deuda, que ha vuelto a vivir oleadas masivas de ventas de bonos esta semana, lo que ha presionado a la baja a las bolsas.
El interés del bono de EEUU a 30 años toca ya el 5,6%, máximos desde 2002 y la rentabilidad de los títulos a 10 años ha superado en 5,2%.
En Europa, los bonos daban un respiro este viernes tras la fuerte caída de la víspera. El interés del bono español a 10 años ha llegado a tocar el 4,16%, máximos desde 2007, y el bono alemán ha alcanzado una rentabilidad del 4,64%.
Esta semana ha dejado, además, un gran chorreo de referencias macroeconómicas. Las últimas, este viernes.
Datos macro
Según ha publicado el Departamento de Trabajo de EEUU, el país creó en septiembre 29.000 puestos de trabajo. La cifra es significativamente menor al dato registrado un mes antes, cuando se registraron 133.000 empleos.
A su vez, el paro subió una décima respecto al mes anterior, hasta el 4,2%. Y ambos datos alivian la expectativa de que la Fed suba los tipos en su reunión de octubre y permite pensar que puede retrasar una nueva alza del precio del dinero.
Entre otras referencias a tener en cuenta, el mercado conoció esta semana los datos del índice de precios PCE y el PIB de EEUU. El PCE estadounidense se mantuvo al 3,4% en agosto y el PIB ha sido revisado al alza, hasta el 0,7%.
Por su parte, Eurostat ha publicado que la inflación en la eurozona subió un 3,8% en septiembre, seis décimas más que el mes anterior. El IPC alcanzó su nivel más alto en tres años.
