El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado que aumentará, "al menos al doble", el volumen de las operaciones de recompra de bonos a largo plazo para brindar apoyo a la liquidez.
La decisión llega después de que en los últimos días se haya disparado a máximos de hace dos décadas el interés exigido a la deuda con vencimiento entre 10 y 30 años.
Este cambio entrará en vigor el próximo 9 de septiembre y se mantendrá durante el resto de este trimestre de refinanciación, hasta el 4 de noviembre de 2026.
Así, el Departamento liderado por Scott Bessent elevará el límite máximo actual por operación desde los actuales 2.000 millones de dólares (1.728 millones de euros) a un mínimo de 4.000 millones de dólares (3.456 millones de euros) por operación.
Este aumento en el volumen de sus operaciones de recompra, anunciado apenas dos semanas después de que haber publicado el calendario trimestral de estas operaciones, refleja el interés del Tesoro en brindar mayor liquidez a los segmentos nominales a largo plazo.
En ellos existe un respaldo sólido y constante por parte de los participantes del mercado, como lo demuestra el importante volumen de ofertas de alta calidad que el Tesoro recibe habitualmente en las operaciones de recompra a largo plazo.
Tras el anuncio del Tesoro de EEUU, los rendimientos de la deuda estadounidense a largo plazo se relajaban de manera significativa, después de llegar este martes a alcanzar máximos desde 2007.
Impacto
De tal manera, el interés exigido al bono estadounidense a 30 años se moderaba al 5,187%, frente al 5,337% que llegó a alcanzar en la víspera. El rendimiento de este tipo de papel lleva algo más de seis semanas por encima del 5%.
En el caso del bono a 20 años, el interés bajaba al 5,183% desde el 5,332%. El rendimiento del bono de EEUU a 10 años se situaba en el 4,637%, frente al 4,748% que llegó a alcanzar en la sesión del martes.
