Las claves
nuevo
Generado con IA
Las bolsas enlazan su segundo día de caídas mientras los inversores buscan refugio en activos como el oro ante las tensiones por Groenlandia
La amenaza arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaviva el Sell America y acelera la salida de dinero de activos estadounidenses como el dólar.
Las bolsas encadenan su segundo día de castigo en pleno repunte de la tensión comercial y geopolítica por Groenlandia. Los inversores rotan a toda velocidad hacia alguno de los refugios clásicos y abandonan la renta variable y criptoactivos.
Los principales índices europeos han mantenido el mismo signo negativo que en la víspera. El Dax alemán ha caído un 1,01%; el Cac 40 francés, un 0,61%; el FTSE 100 británico, un 0,67%, y el FTSE Mib italiano, un 0,96%.
El descenso más abultado era el del Ibex 35. El selectivo español se dejaba un 1,34%, hasta los 17.429,10 puntos.
Las pérdidas eran más pronunciadas en Wall Street. El Dow Jones restaba un 1,16%; el S&P 500, un 1,14% y el Nasdaq Composite, un 1,34%, lastrado por los sectores más cíclicos.
La sesión de este martes es la segunda consecutiva con recortes en las bolsas, mientras crece la aversión al riesgo entre los inversores.
El detonante sigue siendo la escalada verbal de Trump en torno a Groenlandia.
El republicano ha vinculado la disputa a la imposición de nuevos aranceles, amenazando con gravámenes de hasta el 25% a una amplia gama de productos europeos si no hay acuerdo sobre el futuro del territorio ártico.
La Unión Europea (UE) y Dinamarca han rechazado de plano cualquier negociación sobre la soberanía de la isla y hablan abiertamente de coacción económica.
En Europa ya se estudian represalias, desde aranceles hasta el uso de instrumentos legales para limitar el acceso de empresas estadounidenses al mercado único. Y esto eleva el riesgo de una guerra comercial a gran escala entre Estados Unidos y la UE.
En este contexto cobra fuerza la narrativa del Sell America: grandes inversores internacionales comienzan a reducir exposición a activos estadounidenses —bolsa, dólar y deuda a largo plazo— ante el repunte del riesgo político en Washington.
El resultado inmediato es un aumento brusco de la incertidumbre, un repunte de la volatilidad y un ajuste rápido de precios en todos los activos de riesgo.
En este contexto, el oro se convierte en el gran ganador de la jornada. El metal precioso subía un 1,5%, hasta 4.743,97 dólares la onza, y se sitúa en zona de máximos históricos.
La plata, sin embargo, no acompaña el movimiento de la estrella de los metales y cae un leve 0,12%, aunque ha marcado nuevos récords en la sesión llegando a los 95,88 dólares por onza.
La subida del oro se apoya además en un dólar algo más débil. El índice dólar caía un 0,48%, hasta los 98,57 puntos, en un contexto en el que los inversores vuelven a deshacer posiciones en activos estadounidenses.
Aunque el dólar suele considerarse también una divisa refugio, en esta ocasión cedía terreno frente a otras monedas defensivas, como el yen japonés y el franco suizo, que se veían favorecidas por los flujos de entrada.
El euro, a su vez, repuntaba un 0,74%, hasta los 1,1731 billetes verdes.
El mensaje que mandan los bonos es aún más incómodo. La rentabilidad de la deuda estadounidense a 10 años aumentaba al 4,28%, mientras que el de la deuda alemana al mismo plazo alcanzaba el 2,86%.
En esta ocasión no se produce el típico rally de la deuda pública: en lugar de subir el precio de los bonos, lo que haría caer su rentabilidad, ocurre lo contrario y las rentabilidades están repuntando.
Este movimiento refleja una mezcla de mayor prima de riesgo en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y económicas.
El petróleo escapaba, de momento, del tono negativo. El precio del petróleo Brent, la referencia en Europa, sumaba un 1,49%, hasta los 64,97 dólares por barril.
Por su parte, el West Texas estadounidense avanzaba un 1,65%, hasta los 60,32 dólares.
Las criptomonedas vuelven a comportarse como activos claramente ligados al apetito por el riesgo. El bitcoin caía un 3%, hasta 90.271 dólares, arrastrado por las ventas generalizadas en el universo cripto.
