El Ibex 35 cuenta con un potencial alcista del 10% para el año que viene si se cumplen las previsiones de Deutsche Bank. Eso sí, los 9.000 puntos solo estarían al alcance del índice español "si no hay una tercera ola como la primera y el sector servicios se va recuperando". Entre los abanderados de esta remontada, el banco alemán apunta hacia Inditex, IAG y ACS, entre otros valores.

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Aunque "todavía hay muchas incógnitas sobre la mesa y es complicado hablar de niveles" para el selectivo español, Diego Jiménez-Albarracín, responsable de renta variable del Centro de Inversiones de Deutsche Bank en España considera que la progresiva vuelta a la normalidad con la vacuna jugará muy su favor.

Así lo refleja el hecho de que limita el potencial del DAX alemán al 2% (hasta los 14.000 puntos) y considera agotado el recorrido para el EuroStoxx 50, para el que señala 3.500 puntos.

Las favoritas

Entre los favoritos del experto para impulsar la remontada del índice español, destaca Inditex por su creciente fuerza en el comercio electrónico y la previsible recuperación del consumo. También ACS, a las que suma otras del sector como Ferrovial y Acciona, por el previsible impulso a las infraestructuras. Además, considera que IAG y Amadeus están más que bien situadas para encabezar la recuperación del sector turístico.

Por lo que se refiere al sector financiero, aunque ninguno de sus miembros se gana un puesto entre las favoritas de Deutsche Bank, considera que "han saneado mucho sus balances y tienen potencial de subida". Y eso a pesar de que los bajos tipos de interés "seguirán lastrando su negocio".

Recuperación en 2023

En cuanto a la continuidad de los tipos de interés en mínimos históricos, Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank en España, ha subrayado que "van a seguir así durante más tiempo de lo que pensábamos", de manera que "la única forma de rentabilizar el ahorro va a ser la inversión". Incluso, ha subrayado, en un panorama de penalización fiscal como el que se está planteando en España en estos momentos.

Por lo que se refiere al devenir de la economía española, Duce ha señalado que si bien para el año 2021 espera un repunte del PIB del 6,5%, "la recuperación a niveles previos a la pandemia no llegará hasta 2023". Las previsiones de la entidad para el conjunto de la economía europea pasan por un repunte del 5,5% el año que viene y una inflación en torno al 1%.

La recomendación de la economista para el próximo año es "vigilar las 4D". Así ha llamado a los factores que, en opinión de la casa, más van a influir en los mercados y las economías el año que viene. En primer lugar, la divergencia en rentas, que plantea también la deslocalización de la producción. Segundo, la demografía, con la previsión de que 2.100 millones de personas tengan más de 60 años al acabar 2021.

La lista sigue con los niveles de deuda "sin precedentes" que, previsiblemente, "se traducirán en más impuestos, represión financiera y proliferación de empresas zombis". Por último, pero no menos importante, la digitalización, que en opinión de Duce incluirá también las divisas, con un peso cada vez más destacado de las criptomonedas.

Infraestructuras y FAANG

Con todos estos factores sobre el tapete, Jiménez-Albarracín subraya que "la pandemia ha puesto en evidencia la importancia de la inversión a largo plazo" y advierte de que "el año que viene las divergencias van a ir a más" entre activos. En su opinión "es pronto todavía para hablar de rotación cíclica", pero sí que aconseja prestar "atención a las empresas de infraestructuras, porque la inversión de los estados en este sector es más vistosa, crea más empleo y, además, hay mucha necesidad de ellas".

El experto se muestra positivo en materiales, industriales y tecnología en Europa; en inmobiliario y consumo en Asia y en farmacia servicios de telecomunicaciones y tecnología en EEUU. Sobre este último punto ha descartado cualquier paralelismo entre la burbuja de las puntocom y la situación actual: "Ahora la inversión no se hace en cualquier cosa, se focaliza en las bigtech", ha asegurado el experto.

En este sentido, ha subrayado que "varias de las FAANG siguen siendo parte de las favoritas" de Deutsche Bank. Las excepciones son Netflix, de la que ha señalado que "quizá esté un poco cara", y Apple, por su competencia en China. Dentro del sector, también apuesta con decisión por Salesforce, Microsoft y otras "orientadas a la nube". En Europa, SAP y ASML son su preferencia.

En cuanto a renta fija, el experto ve pocas oportunidades más allá de algunas "selectivas" en high yield y algunos bonos periféricos de la Eurozona. Su previsión para el bono estadounidense a diez años es una rentabilidad no más allá del 1% al final del año que viene. Por encima de todo esto, deuda emergente en moneda fuerte.

Margen para el oro

Por lo que se refiere a materias primas, las previsiones del banco alemán pasan por un barril de crudo Texas en 49 dólares por barril y un oro que, pese a "no ser amigo del buen tiempo" podría cerrar el año en el entorno de los 2.100 dólares. Una moneda para la que prevén algo de alivio tras la depreciación acumulada este año, pues consideran que su objetivo está en un cambio de 1,15 'billetes verdes' por cada euro.