Cada vez viviremos más y mejor. Pese a que el coronavirus ha truncado este 2020 esta máxima de la evolución demográfica en España, la realidad es somos uno de los países más longevos del mundo. Y cada vez son más las voces que apuntan a la necesidad de aprovechar esa longevidad para generar empleo y productividad en sectores como la salud, el turismo, las finanzas, el urbanismo o la vivienda.

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Los estudios coinciden en que en apenas dos décadas, un tercio de la población será mayor de 65 años. Además, ese colectivo tendrá salud para vivir mejo durante más tiempo.

"El 40% del consumo mundial lo realizan hoy ya los mayores de 65 años (unos 7.000.000 millones de dólares) y ello les convierte en un elemento tractor de actividad económica en la forma de nuevos productos y servicios para cubrir sus necesidades y preferencias", explican desde la Fundación Mapfre.

Bajo este escenario y ante los retos que supone esta mayor longevidad, nació hace unos años el concepto de 'silver economy' (economía plateada), que hace referencia a aquellas actividades destinados a satisfacer las necesidades de los mayores de 50-55 años, que hoy representan el 25% del PIB europeo, y en 2025 supondrán el 37,8% de sus empleos.

Un colectivo que actualmente está compuesto por 15,5 millones de personas en España. ¿Su principal característica? Que, a diferencia de anteriores épocas, ahora cuentan con poder adquisitivo, disponen de capacidad de ahorro y de consumo y, por ello, pueden ser una parte fundamental en el proceso de recuperación económica de los próximos años.

Muchos sectores han empezado a tomar buena nota de ello. Y no solo el sanitario, con nuevos servicios como la teleasistencia en el hogar o la mejora en la calidad de las residencias. La banca lleva tiempo lanzando nuevas herramientas y productos para atender de manera específica las necesidades de los clientes sénior, conscientes del negocio que puede generar este colectivo.

Los mayores de 55 años como impulsores del turismo.

Valorar el envejecimiento

“Hay que poner en valor el envejecimiento, como un potenciador de nuevos recursos productivos que introduce a todos los sectores: viajes, estética, finanzas, sanidad, tecnología…”, explica Ana Sánchez, profesora y coordinadora de proyectos Europeos en la Diputación de Zamora.

Según explica Sánchez a Invertia, la región, la más envejecida de España, cuenta con numerosos recursos humanos especializados en mayores, con 86 residencias registradas. Y pretende convertirse en un lugar de referencia para este segmento poblacional con una inversión de 44 millones de euros en dos años en este ámbito, con la intención de albergar un Hub Europeo de Innovación Digital para impulsar la industria del envejecimiento.

Una iniciativa con la que la región se pondría al frente de esta tendencia imparable para la que, según explicaba esta semana Antonio Huertas, presidente de Mapfre, “hace falta un cambio de modelo productivo que aproveche las oportunidades de vivir más años”.

Sus declaraciones se producían durante la presentación del I Barómetro del Consumidor Sénior elaborado por la Fundación Mapfre, que también acaba de inaugurar el nuevo Ageingnomics Centro de Investigación, cuyo objetivo es promover el estudio de esta ‘generación de las canas’, “que en general cuentan con salud y calidad de vida para seguir aportando a la sociedad su talento, trabajo social y capacidad de consumo”.

El consumo como pilar

En el encuentro también participó Manuel Sevillano, director de reputación de Atrevia, para presentar el informe. Entre los datos más destacados de este colectivo, y que reflejan su posible impacto en la recuperación económica, destaca que “el 90% es propietario de una vivienda y el 74% vive sin préstamos ni hipoteca”, recordando además que "el 75% de los mayores de 55 años viaja”. Un dato clave en un momento en el que el turismo, industria clave en la economía española, es uno de los sectores más afectados por la crisis.

"Un 56% de los encuestados reconoce que puede ahorrar todos los meses y un 43% consigue hacerlo con entre un 11% y un 30% de sus ingresos mensuales". "Además de tener ingresos y ser propietarios, tienen capacidad de ahorrar", destaca explica Sevillano.

Financiar el envejecimiento

Ángel Cominges, fundador y CEO de Óptima Mayores, destaca que “el hecho de que la población envejezca lleva aparejados retos y modificaciones que afectan a la administración pública y a la empresa privada. El gran reto es saber cómo se financia ese envejecimiento, sobre todo con un sistema público de pensiones de reparto en el que cada vez habrá menos activos y más jubilados”, explica Ángel Cominges, fundador y CEO de Óptima Mayores.

“Desde las novedades en telefonía móvil y digitalización para este colectivo hasta temas asistenciales como ayuda en el hogar o residencias de mayores, todo eso necesita financiación”, explica.

Barómetro del consumidor sénior | Fundación Mapfre

Los datos no dejan lugar a dudas del potencial para el crecimiento que supone el concepto de ‘silver economy’. Para empezar, el 55% de los consumidores sénior vive en hogares en los que al menos dos personas aportan ingresos mensualmente. 

Desde Óptima Mayores ven en todo este conjunto una clara oportunidad para conseguir liquidez a las personas mayores. “Van al gimnasio, comen fuera, compran, viajan… y todo eso necesita ser financiado de alguna forma”, explica Cominges.

En este sentido, recuerda que como la mayor parte del ahorro en España está ‘guardado’ en ladrillo, hay que buscar alternativas para hacer líquidas las viviendas. Y, dentro de este objetivo, desde Óptima Mayores llevan años impulsando la llamada hipoteca inversa.

Hipoteca inversa

A grandes rasgos, se trata de un capital que el banco te da por tu casa mientras puedes seguir utilizándola sin perder la propiedad. Al fallecer, los herederos podrán elegir entre devolver el dinero al banco y recuperar la vivienda o cobrar lo que resta del préstamo, si falta algo.

En España, solo Caser y el banco portugués BNI las comercializa, después de que hace años desparecieran del mapa financiero nacional en un entorno en el que el riesgo reputacional pesaba, y mucho, sobre el sector. El pasado año, muchas entidades demostraron interés en recuperar este producto. Entre ellas, Bankinter o la propia Mapfre. Pero la llegada de la crisis frenó en seco estos planes que, según Ángel Cominges, se reactivarán en 2021, con una regulación que obliga a un asesoramiento financiero independiente para evitar ‘errores del pasado’.

“En 2019 la hipoteca inversa movió en España 30 millones de euros, que se utilizaron para el consumo interno, motor del desarrollo económico del país”, insiste Cominges. “Tenemos que ser capaces de ofrecer productos y servicios para favorecer el envejecimiento activo, con nuevos servicios para las nuevas estructuras familiares, sus viviendas, etc”, añade.

En este sentido, el informe de la Fundación Mapfre también pone de manifiesto que un alto porcentaje de la generación ‘silver’ (82%) prefiere seguir viviendo en sus hogares y no se plantea trasladarse en un futuro a una residencia. Pero casi un 60% de ellos no tiene su casa adaptada para personas dependientes. Es decir, el potencial de futuro para sectores dedicados a este fin es enorme.

Que empress y administraciones tomen nota. Para 2021, la prioridad de gasto de este colectivo será la alimentación (26%), a la que seguirán los viajes y el turismo (26%), y la salud (22%).