Almirall se coloca al frente del Ibex 35 con subidas a contracorriente del 2,27% al cierre de este viernes en el que ha anunciado la venta de su negocio de diazepam en Italia. Sus acciones alcanzan los ansiados 12 euros por acción que se le vienen resistiendo en las últimas semanas, con constantes idas y venidas sobre esta cota.

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Más allá de la sesión de este viernes, el reto para la novata del Ibex está en aguantar esta cota de los 12 euros hasta el cierre mensual, que tendrá lugar en solo dos sesiones hábiles. Esta marca se le ha resistido al valor desde el pasado febrero, justo antes de que la epidemia del Covid-19 se esparciera fuera de las fronteras de China.

El rebote de este viernes tiene nombre propio: Ansiolin. Es el nombre del fármaco contra la ansiedad y el insomnio comúnmente conocido como diazepam, cuyo negocio en Italia ha transmitido a Neuraxpharm. La operación, de la que no se han dado detalles económicos, se comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este jueves, pero ya con los mercados cerrados a negociación.

Este acuerdo de desinversión para Almirall incluye los dos formatos del Ansiolin que comercializaba hasta ahora en el mercado italiano. Esto es, los comprimidos de 5 miligramos y la solución en gotas de 5 miligramos por mililitro.

La compañía farmacéutica cierra este viernes su primera semana en el Ibex 35, un periodo en el que se apunta un retroceso del 1,14% a pesar de su remontada final. Fue la semana anterior cuando el rebote alcanzó el 2,6% a consecuencia de la entrada en su capital de inversores movidos por su inclusión en el índice.

Por encima de las previsiones

Al cierre del primer trimestre de este ejercicio, la compañía registró un incremento de ventas por encima de sus propias previsiones, así como a un aumento del beneficio bruto de explotación (Ebitda) cuando las proyecciones apuntaban hacia abajo en esta partida. La primera cifra engordó un 7,5% hasta los 241,3 millones de euros, mientras que la segunda mejoró un 10,1% hasta los 88,3 millones, cuando el mercado no esperaba mucho más de 71 millones.

Por su parte, el beneficio neto alcanzó los 48,6 millones de euros frente a los 32,9 millones que habían pronosticado los analistas. Y, además, la mejora con respecto al ejercicio precedente fue del 62,5%. Aunque es cierto que la deuda financiera neta del grupo creció un 10% frente al cierre del 2019, hasta sumar 465 millones, la ratio sobre el Ebitda de la farmacéutica sigue en un cómodo registro de 1,5 veces ahora que los inversores escudriñan con lupa otra vez el apalancamiento de las cotizadas.

Junta y dividendo

En el horizonte de la compañía, la próxima junta de accionistas que se celebrará, exclusivamente por medios telemáticos, el próximo 24 de julio. Almirall llevará en el orden del día, por tercer ejercicio consecutivo, la aprobación de un ‘scrip dividend’ que da idea de la solvencia con la que el grupo afronta este ejercicio en el que muchas cotizadas españolas han preferido ahorrarse el reparto de dividendos entre sus accionistas para asegurar liquidez.

Los inversores de la novata del Ibex podrán elegir entre el pago de 0,203 euros brutos por acción o la recepción de títulos en igual cuantía en función de un canje aún pendiente de determinar “no más tarde del 30 de octubre”. Esta distribución supondrá para la compañía el desembolso de hasta 34,43 millones de euros, según recogen las propuestas del consejo para la asamblea anual de accionistas.