La opa de Six Group por BME se ha saldado con una "aceptación masiva e histórica", según las propias palabras de Javier Hernani, consejero delegado de la española. Con una adhesión del 93,16% del capital, la opción de la exclusión bursátil no está por ahora sobre la mesa. Sin embargo, podría llegar si los accionistas -ahora minoritarios- que aún mantienen su posición exigen su compra forzosa en los próximos tres meses.

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Six Group tan solo había planteado la opción de una exclusión a través de ventas forzosas si escapaba de su control menos de un 5% del capital de BME y restaba menos de un 3% en manos de minoristas. A falta de conocer los detalles de las adhesiones, el consejero delegado de la sociedad rectora de la Bolsa de Zúrich, Jos Dijsselhof, se aventuraba esta tarde en una rueda de prensa telemática desde Suiza a reconocer que "no ha sido el caso".

En lo que respecta a la primera condición, es evidente que un 6,84% no ha acudido a la llamada de los 32,98 euros por acción de Six. Por lo que toca al segundo supuesto, Dijsselhof ha detallado que "con la información inicial de que disponemos, parece ser que se trata de pequeños inversores minoristas que probablemente no han sido capaces de expresar su intención de venta". Un punto en el que se ha referido expresamente a las complicaciones derivadas del confinamiento para evitar contagios por coronavirus, razón por la que se amplió el plazo inicial de aceptación.

Activación de compras forzosas

Este es el punto clave que podría acabar con los días de BME como cotizada en bolsa, a pesar de que Six Group no tiene intención de ello. Y es que, según marca la regulación española de opas, cuando un oferente alcanza una participación superior al 90% del capital, los accionistas restantes pueden exigir en el plazo de tres meses la compra forzosa de sus acciones. Eso sí, corriendo con los gastos de corretaje de la operación.

En este sentido, las exigencias de compra al precio ofrecido en la opa podrían ser suficientes para jubilar de bolsa a BME o, en su defecto, llevar a Six Group a engordar su actual porcentaje de control por encima del 95%. Ahí ya sí que podría proceder a las ventas forzosas -sin coste para los accionistas- si considera que los beneficios de mantener a la española como cotizada no merecen los costes y exigencias asociados. Y aquí conviene recordar que Six Group no es cotizada.

Descarta salir a bolsa por ahora

Si bien el folleto de la operación contemplaba la posibilidad de que la helvética procediese a una modalidad de admisión dual (dual listing) tanto en el parqué suizo como en el español si se lanzaba a cotización, Dijsselhof ha explicado que "no es un plan que se esté contemplando ahora". Sobre este punto, ha destacado que "solo los usuarios de nuestros servicios pueden ser accionistas", de modo que sí ha reconocido que ya se está estudiando "de qué manera los usuarios españoles del grupo podrán ser accionistas de Six" si lo desean.

A pesar de todo lo anterior, el de la continuidad o la exclusión no son los únicos escenarios posibles a futuro para BME con el resultado que ha arrojado la opa. En el folleto de la operación, Six Group contemplaba la posibilidad de proceder a una colocación de acciones en los dos años siguientes a la oferta si la operación se zanjaba con un capital flotante “inferior al 15%”, como ha sido el caso. Sin embargo, no se definía cómo y Dijsselhof ha explicado que "primero hay que cerrar la operación" y que "es muy rápido para poder responder a si se va a hacer algo para dar más liquidez".

Nueva estructura con Hernani

El consejero delegado de Six ha comentado que "es un gran éxito y un momento ilusionante para las dos compañías", ya que se sientan las bases del tercer mayor operador de infraestructuras de mercados financieros de Europa. Además de reiterar su compromiso con la estructura, sedes y empleados de BME en los términos recogidos en la oferta que pasó el visto bueno del Gobierno de España, ha anunciado que el actual consejero delegado de BME, Javier Hernani, ocupará un asiento en el nuevo consejo de la compañía, así como también en el de la propia Six.

Este último ha mostrado su satisfacción por formar "un grupo más fuerte, con gran interés en invertir e innovar". "Cualquiera que siga o analice la compañía verá que Six es la pareja perfecta", ha llegado a comentar en su comparecencia telefónica ante los medios económicos.

Desde la compañía suiza se ha recordado que el 24 de enero de este año depositó siete garantías a primer requerimiento por un importe total de 2.792,8 millones de euros, que hubieran sido necesarios para la adquisición de todo el capital de BME. Con el nivel de aceptación actual, el desembolso se queda 2.569,14 millones. Una partida que podría engordar si finalmente se producen las compras forzosas.

El grupo suizo cuenta con un rating 'A+' según el baremo de la agencia de medición de riesgos S&P. En la operación, han participado como asesores financieros Credit Suisse, Alantra y Banco Santander, mientras que las tareas de asesoría legal han corrido por el despacho Linklaters.