Telefónica España alcanzó este martes un acuerdo con sus sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, para prorrogar un año más las condiciones de su actual convenio colectivo que consagrará el teletrabajo voluntario y una mejora salarial del 1%. Un movimiento que además despeja otra de las grandes incógnitas laborales de la plantilla: el futuro de un nuevo Plan de Suspensión de Empleo Individual (PSI).

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En este sentido, las fuentes consultadas indican a este diario que en un nuevo PSI no está en estos momentos sobre la mesa y que no se planteará nada al menos en el corto plazo. De hecho, el acuerdo con los sindicatos conseguido esta semana, aleja a posibilidad de realizar un plan de salidas, al menos este año.

Estas mismas fuentes indican a Invertia que el acuerdo alcanzado con los sindicatos consignando buena parte de las demandas de los sindicatos, como la subida del 1% y un plus de 300 euros, así como la subida del IPC, son guiños para sentar las bases de una prolongada pax laboral con los sindicatos, y que la idea es no modificar en el mediano plazo estos acuerdos.

Hace un mes este periódico publicó que había cierto acuerdo de que un nuevo PSI podía ser una manera de satisfacer las necesidades de la compañía de recortar costes sin afectar las condiciones de la plantilla. Una propuesta abanderada por sindicatos en un momento en el que la situación económica de la compañía podía requerir ajustes.

De hecho, de manera extraoficial se llegó a comentar entre los sindicatos que este nuevo PSI podría afectar a unos 4.000 empleados a 6.000 empleados que por edad, podían haber sido incluidos en este plan. Un plan siempre con similares condiciones a las aprobadas en 2019. En aquel entonces 2.636 empleados dejaron la compañía y recibiendo un 68% del salario bruto. 

Previsiones económicas

No obstante, los resultados del primer trimestre y las previsiones para 2020 han sido mejores de las esperadas y han alejado el fantasma de los ajustes de Telefónica. La operadora registró un beneficio neto de 886 millones de euros durante los primeros tres meses del año, más que duplicando los 406 millones (un 118,3% más) que ganó en igual periodo del año pasado.

En cuanto a España, la facturación alcanzó los 3.050 millones, un retroceso del 0,9%. La compañía cuenta con liquidez cercana a los 20.000 millones de euros y ha logrado seguir reduciendo su deuda hasta los 35.796 millones de euros, un 6,4% menos que un año antes.

En este escenario, las fuentes consultadas indican que es casi imposible que se negocie y anuncie un PSI en septiembre de este año como ocurrió hace dos años, aunque indican que es pronto para hacer especulaciones.

De momento, tanto la empresa como sindicatos advierten que las negociaciones laborales han concluido y que no hay ningún motivo en el corto y mediano plazo para volver a sentarse a negociar ya que el actual acuerdo será sometido a la ratificación de la plantilla.

En la anterior negociación del convenio colectivo realizada en 2019, la empresa y los sindicatos dialogaron desde mayo a julio, aunque los avances fueron muy escasos. Tras el verano retomaron las negociaciones en septiembre, cuando se pusieron sobre la mesa las condiciones definitivas y un nuevo PSI. Ahora el acuerdo se ha alcanzado antes del verano.

Condiciones de la prórroga

El actual convenio colectivo, que incluye entre 18.000 y 19.000 empleados de Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones, finalizaba el próximo 31 de diciembre de 2021. No obstante, contempla la opción de extender su vigencia un año más, con lo que se ampliaría hasta finales de 2022.

En este contexto, esta semana se acordó esta prórroga en la que la empresa se ha comprometido a subir la masa salarial en un 1% fijo y a abonar un plus de 300 euros en octubre de 2022 y el mantenimiento de la cláusula de revisión del IPC. Todo esto sumaría una media del 1,5% de alza salarial para toda la plantilla como pedían los sindicatos. 

Por otro lado, el teletrabajo se ampliará cuando termine la pandemia a un potencial de 10.000 trabajadores, a los que se unirá un modelo de trabajo en movilidad aplicable a otros 5.000 empleados, que regirá un principio de universalidad siempre que el puesto del trabajador lo permita.