Telefónica registró un beneficio neto de 406 millones de euros durante los primeros tres meses del año, una caída del 56,2% respecto a igual periodo del año pasado, según reflejan los resultados remitidos a la CNMV este jueves. El negocio global de la operadora española se ha visto impactado por la volatilidad de las divisas latinoamericanas y la inestabilidad de sus negocios en este continente.

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Sin este efecto, el crecimiento en términos orgánicos hubiese sido cercano a los 900 millones que ganaron el año pasado. Esto demuestra que el impacto del Covid-19 en las cuentas de Telefónica está siendo muy acotado a diferencia de otras grandes empresas españolas y gigantes internacionales.

Es así como los resultados trimestrales reflejan que Telefónica ha mejorado su situación de liquidez, lo que les ha permitido confirmar el dividendo en 0,40 euros -a contracorriente del Ibex- y mantener sus previsiones de crecimiento a largo plazo, aunque modificando las de este año.

En el caso del dividendo se propondrá a la Junta de Accionistas que el pago del segundo tramo del dividendo de 2019 (0,2 euros, que se pagará en junio 2020) y el primer tramo del dividendo de 2020 (0,2 euros, que se pagará en diciembre 2020) se haga mediante la modalidad de dividendo flexible voluntario. El segundo tramo del dividendo de 2020 (0,2 euros) se pagará en junio 20212

En un contexto de incertidumbre mundial y en medio de la una de las mayores crisis económicas de la historia, la operadora española ha logrado mantener el tipo en sus cuatro mercados principales: España, Reino Unido, Brasil y Alemania.

Del mismo modo, el comportamiento de Latinoamérica confirma la hoja de ruta del presidente José María Álvarez Pallete que en noviembre anunció un spin off de todos los negocios en este continente.

Impacto del Covid

"Telefónica no es inmune a esta crisis, pero es resistente. En lo relativo a nuestros resultados, la crisis ha tenido un impacto limitado en el primer trimestre. Nuestros cuatro mercados clave se han comportado bien en un entorno único y desafiante. Los menores ingresos de partidas como roaming, prepago y de empresa se han visto parcialmente compensados por los menores costes comerciales y una menor tasa de abandono de clientes", ha indicado Pallete.

En términos globales, la compañía registró unos ingresos de 11.366 millones de euros, lo que supone un retroceso del 5,1%, aunque quitando el impacto de la depreciación de las divisas latinoamericanas, una caída en términos orgánicos del 1,3%.

Por su parte, el Oibda -medida de la teleco para reflejar su marcha operativa- llegó a los 3.760 millones de euros, un 11,8% de caída y un 1,7% menos en términos orgánicos.

Telefónica logró seguir reduciendo su deuda hasta los 38.223 millones de euros, casi dos mil millones menos y un 5,3% de retroceso interanual. La operadora tiene además 22.500 millones de euros de liquidez, una posición de activos líquidos de 8.700 millones y tiene cubiertos los vencimientos de los próximos dos años.

En cuanto a las previsiones, la compañía espera un crecimiento orgánico interanual de sus resultados operativos y Capex de "ligeramente negativo a estable" para 2020. En el medio plazo, los objetivos financieros de 2022 se reiteran: crecimiento de ingresos y mejora de dos puntos del ratio OIBDA-CapEx e ingresos.

Negocio en España

Dentro de los ingresos, una de las claves estuvo en la buena marcha de Telefónica Alemania y Reino Unido. En el caso de los primeros ganaron 1.846 millones, un 3,8% más y el mercado británico reportó 1.739 millones, un 2,9% de crecimiento reportado. En el caso de Brasil, facturó 2.215 millones, aunque con un 13,6% de retroceso por impacto de la depreciación del real.

En cuanto a España, la facturación alcanzó los 3.078 millones de euros, un retroceso del 1,6%. El impacto se notó en negocio minorista que se redujo un 3,4% hasta los 2.477 millones, pese al crecimiento de los mayoristas que mejoraron un 10,4% hasta los 537 millones.

La operadora explica que en el primer trimestre del año la actividad comercial estuvo afectada, en su primera mitad, por la finalización de promociones y reposicionamiento de tarifas, y durante el mes de marzo por el confinamiento generado por el Covid.

En términos operativos, Telefónica España volvió a ganar clientes minoristas, hasta los 37,8 millones, lo que supone un crecimiento del 0,1% en un año. Hasta marzo, la operadora tenía casi 4,4 millones de clientes de fibra, un 9,1% de crecimiento interanual, mientras que los clientes de televisión cerraron en 4.032.300, un 1,5% menos. Por otro lado, los accesos móviles llegaron a los 18,9 millones, un 2,6% más.

Los clientes convergentes se mantuvieron en los 4,8 millones, mientras que el ARPU convergente llegó a los 91,8 euros, levemente inferior a igual periodo del año pasado "por el menor consumo extra de datos, al haberse aumentado los datos de los paquetes mensuales, el mayor peso de O2 y efectos iniciales del Covid-19".